Redes sociales y anonimato #NoSeasEstrella


Un buen ejercicio es leer con la visión de ahora textos que hemos escrito en los primeros años de Facebook. Nos daremos cuenta de los ingénuos que éramos, de la fiebre que nos contagió en los primeros años de las redes sociales y cómo, con mucha ingenuidad, fuimos ofreciendo datos de nuestra privacidad.

Aún así lo seguimos haciendo. Seguimos publicando fotos de nuestras vacaciones, de nuestro ocio, de nuestros familiares… pero al menos ahora sabemos los riesgos que ello implica. Ahora somos conscientes que compartir nuestra privacidad (el límite de los público y lo privado lo tendremos que determinar nosotros) supone una serie de ventajas e inconvenientes que hemos de sopesar.

Hace unos años abría mi corazón en canal, y aunque no me arripiento de nada de lo escrito, posiblemente ahora mismo no lo escribiría. Actualmente publico aspectos privados en redes sociales (viajes, gustos musicales, culinarios, deportivos…) que creo que aportan una visión de mí mismo que va más allá de lo profesional y que es como quiero mostrarme.

Evidentemente todo lo que hago público está convenientemente filtrado y dirigido para dar la imagen que quiero dar. Y no, no es “postureo”, es salvaguarda de mi intimidad.

Al igual que nos comportamos con prudencia cuando estamos en un grupo donde no conocemos a todos los integrantes o no nos comportamos igual en una reunión familiar que en una con amigos. Modulamos nuestro lenguaje, nuestro comportamiento e incluso nuestra actitud para adecuarla al entorno en el que nos encontramos.

Las redes sociales sirven para mostrar las partes de nosotros mismos de las que estamos más orgullosos, contentos o simplemente queremos compartir.

La libertad de hacerlo o hasta donde queremos hacerlo es personal.

Por ejemplo a mí no me importa compartir un viaje, una impresión sobre una película, un libro o un restaurante. Tampoco me importa que algunos pacientes (que me siguen en algunas redes sociales), algunos jefes (que también lo hacen) o muchos compañeros sepan que viajo, leo, voy al cine o como y qué me gusta o me disgusta en cada uno de estos aspectos más cotianos, extraprofesionales y vitales. Por ejemplo, no hablo de partidos políticos ni de religión (sí difundo algunas noticias) porque estos aspectos sí que pertenecen a mi intmidad, los comparto con personas muy próximas y no quiero difundirlos.

Para ello es importante la educación en el manejo de las redes sociales. Es necesrio que desde niños nos enseñen a comportarnos en este medio que no por ser digital o emitir un mensaje desde la soledad de nuestro cuarto, con el ordenador, la tableta o el teléfono móvil está inmerso en la universalidad de Internet. Este mensaje emitido en soledad puede ser visto por muchas personas que pueden conocer nuestras debilidades y utilizarlas en nuestra contra.

Una nueva campaña de Unicef pretende concienciar sobre la importancia de lo que se publica en las redes sociales. Aunque está dirigida a jóvenes y adolescentes creo que es importante difundirla y tener la capacidad de aplicarnos algunas de las conclusiones que se puedan extraer de la misma.

La campaña #NoSeasEstrella ha de ser difundida

¿Qué es Whatsapp Business?. Aplicaciones en salud


A principios de este año la aplicación de mensajería Whatsapp tiene una hermana, la denominada Whatsapp Business que se orienta a establecer comunicaciones entre un emisor y un grupo receptor (algo así como un grupo) pero donde el grupo está formado por desconocidos y no se pueden acceder a los datos personales de cada uno de ellos. Así las empresas y negocios pueden interactuar con sus clientes utilizando herramientas para automatizar, organizar y responder rápidamente a mensajes.

 

Posiblemente Whatsapp sea hoy en día un estándar en aplicaciones de mensajería. Los neologismos “whatsappear” (o “guasapear”) ya se han abierto un hueco en nuestro vocabulario y su posiblemente haya sido la aplicación más transversal en su uso por edades de usuario.

Hoy en día sigue estando entre las más descargadas en las plataformas de descarga de todos los sistemas operativos móviles y sirve para tener una comunicación más impersonal (pero menos intrusiva) que una llamada de teléfono.

La aplicación ha mejorado ofreciendo nuevas utilidades (posibilidad de formar grupos), mejorando su seguridad con el cifrado punto a punto o con el doble clic de verificación de recepción y lectura del mensaje. También incorporó la posibilidad de mandar archivos o hacer videollamadas.

Entre los inconvenientes de la aplicación está que nuestro número de teléfono es el vínculo de agregación en grupos y es necesario que la persona que nos agregue tenga nuestro teléfono que es visible para el resto de integrantes del grupo. Esto no ocurre con otras aplicaciones de mensajería que funcionan de forma independiente como Telegram o relacionadas con redes sociales como Messenger.

Whatsapp Business nace con la idea de comunicación personalizada entre una empresa y clientes donde podemos mantener una conversación con ellos y disponer de una serie de utilidades prefijadas como mensajes de bienvenida, mensajes de agradecimiento o mensajes de “fuera de la oficina” que nos permiten informar de situaciones concretas. Se ha creado como una herramienta de promoción de ofertas, servicios o noticias relacionadas con la empresa que automatiza alguna de las tareas y además permite una serie de estadísticas útiles para el titular del grupo.

Nos ofrece la posibilidad de geolocalizar nuestro negocio, informar sobre el horario comercial, interactuar con nuestro clientes en periodos de ausencia de comunicación o automatizar algunas respuestas básicas.

Uno de los inconvenientes es que no se puede tener funcionantes Whatsapp y Whatsapp Business en un mismo terminal por lo que se deberá tener un smartphone personal y otro “de empresa” para tenerlo funcionando aunque hay algunos trucos para tener varias cuentas en un mismo terminal.

Pero ¿qué aplicaciones puede tener en salud?. La posibilidad de predeterminar mensajes (aún mejorable en Whatsapp Business) abre la entrada a la configuración de bots conversacionales básicos sobre sistemas expertos que pueden dar información  útil en entornos sanitarios.

  • Ubicaciones: Se podría localizar u ofrecer información sobre localización de diferentes servicios dentro de un hospital o recursos de un área sanitaria.
  • Horarios: No todos los servicios u horarios son iguales. Se podría ofrecer esta información.
  • Tipo de servicios: Donde acudir para realizar un trámite determinado.
  • Servicios comunitarios: Acceso a servicios sociales o sanitarios de la comunidad.

De esta forma se podría realizar de manera relativamente sencilla un “mapa” con gran información de los servicios en un municipio.

¿Información de salud?. Personalmente no creo que la confidencialidad de los datos de salud deba ser registrada en una plataforma de un empresa privada. Yo no lo haría (ni dar información mía, y mucho menos de un paciente, aunque sea a él mismo, a través de una plataforma que no creo sea la adecuada para este menester (por mucho cifrado punto a punto).

Sí es cierto que datos públicos que pueden ser de gran utilidad para los pacientes relacionados con la estrutura del sistema saitario (a veces extremadamente complejo incluso para quienes trabajamos en él) puedan ser difundidos y accesibles a través de una herramienta cotidiana, de uso sencillo y muy generalizado en la población.

Resultados de la encuesta AIMC a usuarios de Internet: Navegantes en Red 2018


Como cada año se ha publicado a principios de marzo la encuenta Navegantes en Red realizada por la Asociaciación de Investigación de Medios de Comunicación (AIMC). En esta su 20 edición la recogida de datos a través de encuesta on line se ha recopilado entre octubre y diciembre de 2017.

Se trata de una encuesta realizada a través de Internet a los usuarios recogiendo múltiples datos de frecuencia, uso, acceso, tipo de acceso, utilización y consumo de otros medios audiovisuales tradicionales.

Se han recopilado más de 15.200 respuestas válidas entre los internautas más activos que han respondido de forma voluntaria a la encuesta entre los meses de octubre y diciembre de 2017.

Entre otros temas de interés, esta última edición incluye nuevas preguntas en aspectos tan relevantes y cambiantes tanto en la red como en otros servicios a través de internet
como:
• Comercio electrónico y el grado de confianza
• Cookies (concepto, manejo y configuración en el navegador)
• Portales suscritos para ver series, películas o canales de televisión.
•Alquiler y compra de productos, objetos y servicios entre particulares a través de internet.
El teléfono móvil se mantiene como herramienta principal de acceso a Internet
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Redes sociales más usadas:
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Servicios gratuitos en Internet


Nos hemos acostumbrado a recibir servicios gratuitos en la red. No pagamos por utilidades cotidianas en nuestro día a día como nuestro correo electrónico, servicio de búsqueda en la web, gestión de archivos, almacenaje…. Pero ya hemos dicho en numerosas ocasiones que no hay nada gratis en la red.

gratis

 

Con la aparición de nuevos servicios más allá de los existentes vía web (aplicaciones para terminales móviles, chatbots) aparece de nuevo este dilema. ¿Somos capaces de pagar por se servicios que creamos importantes?.

Si hago una crítica personal, la mayoría de aplicaciones que tengo en mi teléfono son gratuitas y me ofrecen servicios muy interesantes… ¿se´ría capaz de pagar por la descarga o por el uso de servicios?.

Esta misma pregunta se la realizan quienes lanzan al mercado aplicaciones y existen diferentes puntos a tener en cuenta.

  1. Costumbre del “todo gratis” digital. Aunque el “todo gratis” ha ido cambiando. Un ejemplo ha sido el cambio de los hábitos de consumo de productos audiovisuales. La mayoría de las ocasiones no buscamos la posesión de un soporte físico (excepto para algunos fanes que puedan buscar un vinilo o una película y deseen su posesión) sino que buscamos el poder usar un servicio, ver una película o serie o escuchar una canción determinada. Actualmente disponemos de múltiples plataformas de productos audiovisuales que por un precio razonable nos permiten el disfrute del servicio multiplataforma.
    No solamente ha cambiado el sector audiovisual. Las publicaciones científicas han cambiado su modelo de negocio repercutiendo el gasto de edición en quienes generan contenidos (a cambio de visibilidad y presencia) y no en el consumidor / lector de los artículos. El sector automovilístico está en este proceso de forma que numerosas plataformas de alquiler por uso de vehículos (motos o automóviles) pueden llegar a desplazar el modelo de negocio donde no va a primar la posesión sobre el uso.
    De esta manera nos estamos acostumbrando a pagar por servicio.
  2. Existencia de aplicaciones o servicios similares que puedan tener una versión gratuita… con lo que los clientes se decantarán por “lo gratis”.

Los servicios gratuitos nos tienen vigilados. Somos su mercancía (a través de los datos que generamos) y no sus clientes. Todos estos datos que hacen referencia a nuestros gustos, aficiones, hábitos de vida, rutinas… ahora pueden ser estudiados de manera poblacional a través del BigData y generan datos que reflejan tendencias en todos los ámbitos y que son vendidos a empresas de cada uno de los sectores para que conozcan a su público potencial.

Además, estamos sectorizados y de esta manera nos bombardean con publicidad dirigida (que personalmente prefiero a la publicidad global de medios) utilizando argumentos y medios muy mejorados ya que conocen nuestro grafo social y ante la pregunta “¿sabes que nuevo libro ha comprado tu amigo fulanito en tal tienda virtual?” no podemos resistirnos en hacer un clic (y a veces hasta picamos).

Lo último fue hace unos años que podíamos subir sin límite de espacio cuantas imágenes quisiéramos en almacenes virtuales… y a los pocos meses estaba comercializado el software de reconocimietno facial muy mejorado (aunque a veces falle) a partir de entrenamiento con millones y millones de puntos faciales que nos identifican como personas. ¿casualidad?.

Pero volvamos al tema de la monetización de servicios o aplicaciones. Para ello hay que conocer bien al público usuario de la aplicación y al entorno respecto a nuestros servicios.

  1. Público diana: ¿que sistema operativo utiliza en su mayoría?, ¿pertenece a una profesión determinada?, ¿servicio de ocio o profesional?.
  2. Entorno: ¿Existen aplicaciones similares?, ¿cual es su modelo de negocio?, ¿ha tenido éxito?.

Existen tres maneras de generar dinero en aplicaciones gratuítas:

  1. A través de comercializar los datos que los usuarios van generando. Por ejemplo las aplicaciones de entrenamiento generan gran cantidad de datos sobre rutinas de ejercicio físico que son muy apreciadas por empresas del sector deportivo.
  2. Por publicidad directa. Muy molesta para el usuario (pero si el servicio merece la pena, somos capaces de soportarla de forma cómoda siempre que no interfiera demasiado). La tarificación de los servicios de publicidad está en función del número de descargas que tenga la aplicación, su uso, tipo de cliente que la utiliza y el número de clics en los banners. El problema que existe al contratar este tipo de publicidad es que estos datos han de estar cuantificados (la aplicación o servicio ha de estar en activo) para poder hacer una estimación de los ingresos que se pueden obtener por esta vía.
  3. Por la posibilidad de compras dentro de la aplicación.

Esta modalidad es cada vez más utilizada. Existen varios tipo de “compras” dentro de las aplicaciones: consumible, no consumible, suscripciones no renovables o suscripciones de renovación automática.

  1. Consumibles: El usuario compra con dinero real a través de la plataforma una serie de privilegios para debloquear opciones o servicios que se encuentran bloquedos en la aplicación gratuita.
  2. No consumibles: El usuario paga por un servicio más personalizado (por ejemplo la supresión de publicidad).
  3. Suscripciones no renovables: Periodo de prueba y pago único por el uso indefinido de la aplicación o de esa versión.
  4. Suscripciones renovables: Se paga una tarifa por tiempo (mensual, trimestral, semestral o anual).

El problema en el que estamos es que muchas ideas de aplicaciones o servicios no se ejecutan porque no está claro qué modelo de negocio pueden tener o cómo van a comportarse en el mercado digital. Para hacer y mantener actualizada una aplicación o servicio se necesita invertir mucho tiempo y dinero. Por eso cada vez que descarguemos una aplicación tenemos que pensar cuantas personas y cuantos puestos de trabajo están por detrás de ellas.

 

Telemedicina en el NHS y posible aplicabilidad en España


Captura de pantalla 2018-02-08 a las 20.13.00En estas últimas semanas se han hecho eco numerosas revistas especializadas en salud y en tecnología de la aparición de servicios de telemedicina dirigidos a la atención primaria dentro del sistema sanitario público británico (NHS o Natinal Health Service).

El NHS siempre ha sido pionero en el uso de herramientas tecnológicas aplicadas a la salud. Es referencia su página sobre valoración y recomendación de aplicaciones para terminales móviles en temas de salud con un sistema muy bueno de valoración de las mismas. Además está haciendo grandes esfuerzos para que sus trabajadores usen herramientas tecnológicas.

Es cierto que el sistema público de asistencia sanitaria no puede ser equiparable al nuestro y que sus iniciativas no pueden ser extrapoladas directamente al nuestro.

Hasta el momento había pequeñas compañías que han implementado sistemas de asistencia médica utilizando plataformas de telemedicina (con todos los requisistos de seguridad y confidencialidad). Existen dos modalidades de servicio:

  1. Empresas privadas establecen equipos de médicos/enfermeras/fisioterapeutas/matronas para dar servicio sanitario a particulares.
  2. Empresas que ponen a disposición plataformas de este tipo para el uso privado por parte de profesionales autónomos.

Y dos modelos de negocio: pago por consulta o suscripción a una serie de servicios.

Una realidad en nuestro país es la plataforma BLUA de Sanitas donde esta aseguradora se adentra en servicios de telemedicina como ejemplo de la primera modalidad de servicios o plataformas como Doctor24 o Sanidoctor en la segunda modalidad.

En un sistema altamente presencial como es el sistema español donde hay una proximidad y cercanía muy grande del primer nivel asistencial no parece que estos modelos tengan una importante repercusión.

Esta nueva plataforma de telemedicina del NHS ofrece las siguientes posibilidades al ciudadano:

  1. Acceso 24/7/365.
  2. Posibilidad de receta electrónica.
  3. Compromiso de respuesta en menos de dos horas.
  4. Posibilidad de videoconferencia.
  5. Atendida por médicos/as de familia con al menos 10 años de experiencia profesional.

¿Qué pasaría si el sistema público pusiera a disposición de los usuarios algún servicio de este tipo?.

La verdad es que responder a esta pregunta es hacer un ejercicio de ficción interesante.

  1.  Demanda: Podríamos pensar que muchas de las demandas que atendemos de forma presencial y que no precisan un contacto directo entre el sanitario y el paciente podrían ser resultas de forma no presencial…. pero ¿de verdad la telemedicina disminuiría el número de consultas presenciales en un sistema gratuito o generaría una nueva forma de contacto de manera que al aumentar la oferta aumentaría la demanda?.
  2. Frecuentación: Los profesionales que atenderían los servicios de teleasistencia no tendrían porqué ser los profesionales que tienen una atención longitudinal con el paciente o la familia. Posiblemente esta asistencia puntual por un servicio telemático originase una nueva atención al médico o enfermera de familia para “contarnos” qué ha sucedido.
  3. Saturación: Otro problema sería que si el acceso fuera totalmente gruito y accesible (24 horas/7 días a la semana) y debido a la necesidad de inmediatez que nos genera la herramienta internet, se podría mal utilizar para solucionar dudas o problemas banales hasta saturar un sistema que tendría que estar sobredimensionado ante estas eventualidades. Otra posibilidad sería una alerta sanitaria (real o sentida) que sería capaz de colapsar el sistema
  4. Equidad: Otro inconveniente sería la inequidad que se podría originar ofreciendo nuevas vías de contacto a servicios de salud a ciudadanos que ya lo disponen por otras vías y negarlo a otros ciudadanos que, por cuestiones de ausencia conocimientos o herramientas de acceso, necesitan más contacto con el sistema sanitario y se le alejaría del mismo.
  5. Coste: Sobre el papel los servicios de telemedicina son más eficientes y abaratan costes. Pero  si el servicio es un añadido a lo existente en presencial y no se ponen límites (que no barreras) de acceso a los servicios supondría un gasto añadido que de por sí sería ineficiente originando un gasto inicial técnico elevado.

Por ello implementar un sistema de teleasistencia sin determinar objetivos claros y sin modificar (que no quiere decir limitar o poner barreras) de alguna manera la accesibilidad estaría, posiblemente, encaminado al fracaso.

Es una pena, porque con un uso responsable y racional del sistema sería muy ventajoso:

  1. Para el ciudadano:
    1. Forma de acceso cómoda, rápida y eficaz para resolución de problemas puntuales que no precisan presencia física.
    2. Cuando se necesite un acceso presencial al sistema se dispondrá de más tiempo de consulta para resolución de problemas reales sanitarios.
    3. Mayor satisfacción.
  2. Para el profesional:
    1. Desburocratización de la consulta con separación de problemas administrativos de clínicos.
    2. Mayor satisfacción.
  3. Para el sistema:
    1. Mayor eficiencia.

Pero para ello hay que modificar previamente la estructura de la atención primaria y de la asistencia en este nivel a través de herramientas y decisiones de gestores y políticos:

  1. Reformulación de los sistemas de ausencia laboral (bajas y justificantes) ya que existen otras fórmulas que no dependen de una enfermedad real o simulada.
  2. No realización de justificantes o informes que, además de estar al límite respecto a la vulneración de datos de alta privacidad y por lo tanto extremadamente sensibles, no parecen entrar dentro de las competencias profesionales de los médicos de familia. Muchos de ellos son solicitados por la propia administración pública (oposiciones, INEM, servicios sociales…).
  3. Sistema de prescripción. Aunque existen avances al respecto es aún muy mejorable como la existencia de una receta electrónica común en todas las autonomías del estado.
  4. Mejora de sistemas de coordinación y comunicación entre niveles asistenciales.
  5. Responsabilidad de otros niveles:
    1. Los/las médicos de familia no estamos para explicar a los ciudadanos decisiones tomadas en otros niveles asistenciales.
    2. Los/las médicos de familia no estamos para dar resultados de pruebas complementarias solicitadas en otros niveles asistenciales.
    3. Los/las médicos de familia no estamos para generar nuevas interconsultas de procesos crónicos para que cuentes como “primeras visitas” y así ser cómplices de sistemas de maquillado de listas de espera.

Hasta que no exista una modificación estructural que conlleva decisiones a nivel gestor y político no se podrá implementar un sistema real y con posibilidad de éxito de telemedicina. Es decir, desgraciadamente, nuestros gestores y nuestros políticos están entorpeciendo la aplicación de sistemas que técnicamente podrían ser implementados y que mejorarían la salud de los ciudadanos.

 

Calidad de productos sanitarios en un mundo a alta velocidad


La tecnificación de la salud y de los dispositivos sanitarios ya sea para el diagnóstico, seguimiento o tratamiento de enfermedades o procesos sigue una curva exponencial. Las organizaciones sanitarias están adecuando los protocolos de aprobación de estos dispositivos para adecuarse a la salida de los mismos al mercado ¿serán capaces de estar a la altura de este ritmo frenético?, ¿la velocidad de aparición de herramientas superará a la velocidad en que éstas se aprueben para su uso?, ¿se deteriorarán los estándares de calidad?.

Los viejóvenes aún estamos en activo y, como somos muy inquietos, intentamos estar lo más actualizados posible. En mis épocas de estudiante y residente había muy poca tecnificación asociada  a los procesos de diagnóstico y tratamiento de procesos y enfermedades. Tensiómetros, glucómetros, electrocardiógrafos o ecógrafos desde un punto de vista general; y especialidades más tecnificadas como el diagnóstico por imagen (aparatos de tomografía o resonancia nuclear magnética) y especialidades médicas y quirúrgicas con instrumentos mucho más específicos como la oftalmología, la cardiología, otorrinolaringología, anestesia y cuidados intensivos.

Para los pacientes la cantidad de aparatos relacionados con su salud era también muy limitada con los primeros tensiómetros digitales domésticos, glucómetros y poco más.

El contacto de los sanitarios con herramientas altamente tecnificadas era minoritario, específico de servicios hospitalarios muy concretos y la velocidad de aparición de nuevas herramientas mucho más lenta.

Con el desarrollo de sistemas de comunicación aplicados a aparatos con señales digitales se desarrolla una inicial “telemedicina” con la posibilidad de acceso remoto a datos de salud. Se desarrollan los primeros sistemas que permiten comunicar al paciente en su domicilio con su médico, comunicaciones entre niveles asistenciales o monitorización a domicilio. Cada vez se desarrollan sistemas de comunicación más seguros, sensores más fiables y la cultura sanitaria se va acomodando a estas nuevas herramientas.

En la actualidad la velocidad de aparición de nuevos instrumentos sanitarios es más rápida debida a numerosas causas:

  1. Cada vez dependen menos del hardware (máquina) y más del sofware (programación) por lo que la innovación es más sencilla, barata y rápida.
  2. La inteligencia artificial y el aprendizaje automático genera sistemas autoprogramables y en mejora continuada.
  3. El abaratamiento de la producción hace posible que aparezcan cada vez más sistemas de alta tecnología de uso doméstico.

La velocidad de aparición de nuevas herramientas (apps para sistemas móviles, wearables, herramientas robóticas, impresiones en 3D, relaciones de variables a través de bigdata) es cada vez más rápida.

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Todos los productos sanitarios están sometidos a una estrictas normas de regulación para su producción y comercialización tanto en la Unión Europea como en Estados Unidos por lo que cada nuevo sistema, aparato de medida, herramienta diagnóstica o de tratamiento, ha de ser aprobada por la FDA americana o la EMEA europea que son la agencias encargadas.

Hace pocos meses llegó a nuestro correo electrónico la reseña de un interesante artículo “Medicine Is Going Digital. The FDA Is Racing to Catch Up” en el que se nos plantea el problema de tiempo y recursos necesarios para la aprobación de productos sanitarios que se generan cada vez a mayor velocidad.

Plantea la posibilidad de que exista una “doble velocidad” de aprobación de comercialización de estos productos, más exigente para empresas “menos confiables” y más sencillo para “empresas confiables”. De esta manera las agencias reguladoras actuarían como servicios de seguridad que son más exigentes (y tienen más control) con personas (empresas) conocidas que con otras que lo sean menos y que aún no se han ganado su confianza.

De esta manera herramientas de grandes empresas que ya tienen productos aprobados por la FDA tendrían una regulación más laxa y empresas que están iniciando su andadura tendrían unas normas más estrictas para lograr la aprobación (comercialización) de su producto.

Se nos plantean varias dudas a este respecto desde el punto de vista de la innovación industrial:

  1. Se puede penalizar la innovación. Una idea generada por una empresa poco conocida y que inicia su andadura a partir de la misma saldría perjudicada frente a una idea peor de otra empresa conocida.
  2. El tiempo desde la generación de la idea en el seno de una gran empresa hasta la comercialización de un producto sería mucho menosr en empresas conocidas que en desconocidas. Todos sabemos que estar el primero en el mercado supone una ventaja, por lo que se beneficiaría a empresas establecidas en el mercado frente a nuevas empresas con el riesgo que el número de empresas sea mucho menor.
  3. Posiblemente, para muchos innovadores, sea más rentable vender la idea que iniciar la aventura de generar un producto.

Pero también se nos generan dudas respecto a la calidad del producto fiinal para el consumidor.

  1. Si una empresa sabe que sus estándares van a ser más laxos, ¿no se corre el riesgo de que los requisitos internos de calidad sean también más laxos?.
  2. En un momento donde estar el primero en el mercado ofrece una ventaja comercial enorme, ¿no primará este hecho frente a la calidad final del producto?.
  3. ¿Llegaremos a tener productos de baja calidad en el mercado con una garantía de calidad de estas agencias poniendo en riesgo la seguridad del paciente?.

Es cierto que algo hay que hacer algo, pero posiblemente, esta doble vía no esté exenta de peligros importantes donde los ciudadanos podemos ser quienes tengamos que asumir riesgos que pueden afectar a nuestra salud.

X Congreso Nacional de Atención Sanitaria al Paciente Crónico. #10cronico


Ya van 10 años de colaboración entre la Sociedad Esapañola de Medicina Interna (SEMI) y la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) para organizar este congreso multidisciplinar con participación de farmacéuticos de atención primaria, farmacéuticos comunitarios, trabajadores sociales, médicos y enfermeras de diferentes especialidades y pacientes.

Este año ha sido en Zaragoza durante los días 1 y 2 de marzo y nuestro grupo de trabajo ha colaborado con varias aportaciones.

Nada más llegar al congreso participamos en la mesa redonda “Nuevas tecnologías en la cronicidad: cambiando los cuidados”, moderada por Domingo Orozco Beltrán y Ricardo Gómez Huelgas.

En esta mesa participaron José García Moros “Redes sociales: ¿la solución al seguimiento de pacientesc crónicos?”, Inmaculada Plaza García y Eduardo Gil Herrando “Nuevas tecnologías. El futuro ya es presente”, Julio Lorca Gomez “Telemedicina en el seguimiento de enfermos crónicos: el modelo DKV seguros” y Juan Custardoy Olavarrieta “Telemonitorización domiciliaria con wearables de las enfermedades crónicas”.

Entre medias estábamos nosotros hablando de “Inteligencia artificial aplicada a la salud en el seguimiento de pacientes crónicos” donde hablamos de qué es la “inteligencia”, cómo definimos “inteligencia artificial” y qué aplicaciones tiene en el seguimiento del paciente crónico

Os dejamos la presentación que llevamos a la mesa. Sabemos que nos grabaron en vídeo y en cuanto lo suban a las redes lo compartiremos aquí con vosotros.

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También llevamos el poster “Evidencia en el uso de la tecnología en la atención al paciente crónico ¿Podrá un “chatbot” ayudar a nuestros pacientes a dejar de fumar?” en el que colaboramos investigadores del grupo de nuevas tecnologías y grupo de atención al tabaquismo de la SoMaMFyC. Los autores de este trabajo somos: J.F. Ávila Tomás, E. Olano Espinosa, C. Minué Lorenzo y J. Martínez Suverbiola cuyo objetivo es evaluar la efectividad de una intervención para ayudar a los fumador es a abandonar el tabaco a través de un bot conversacional para teléfonos inteligentes en co mparación con el manejo habitual en atención primaria de salud mediante la medición de las tasas de abstinencia continuada con verificación bioquímica a los 6 meses.

Os dejamos el poster que simula la conversación entre un congresista y el bot.

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Congreso SEHER #SEHER2018


La Sociedad Nacional de Heridas (SEHER) ha realizado su congreso nacional 2018 en Madrid. Se trata de un congreso multidisciplinar de profesionales médicos y enfermeros que trata sobre heridas. Nos han invitado a la mesa “Profesionales de la salud y redes sociales” que se celebró el viernes día 23 de febrero.

Cuando Nuria de Argila contactó conmigo a finales del año pasado para participar en una mesa en un congreso de heridas me extrañó. No porque fuese Nuria, sino porque la temática del congreso no era la más relacionada (en un principio) con la tecnología.

Me puse manos a la obra y miré la mesa de redes sociales del congreso del año anterior. Sorpresa. Varios de mis referentes en redes participaron: Miguel Angel Máñez, Chema Cepeda, David Pérez y Celia Marín.

Abordaron temas como la organización de las organizaciones sanitarias en el entorno digital, los nuevos entornos de aprendizaje, las apps o el paciente del siglo XXI.

Cuando me enteré de mis compañeras de mesa este año la presión aumentó. Por un lado otras de las referentes de la enfermería digital a quien no conocía aún en persona, Maria Teresa Pérez (@DUEdevocacion) iba a participar. Por otro lado periodista en salud, Directora de Comunicación de VOST España, con quien tengo relación directa a través de #saludsinbulos, Maria Luisa Moreo  (@MariaLuisaMoreo) iba a formar también parte de la mesa. Presión en aumento.

Quedaba elegir un tema interesante y ponerse manos a la obra.

Por aquel entonces estaba releyendo el libro “Alfabetización en salud: de la información a la acción” de Basaogoiti en el que colaboré con un capítulo relacionado con la comunicación médico paciente en entornos digitales y quise hacer algo parecido y actualizado.

Desde su publicación en 2014 habían cambiado los entornos digitales y la comunicación sanitaria ha tenido nuevos actores: las máquinas. Los “wearables” se han popularizado y los chatbots y la inteligencia artificial van a jugar un papel importante también en salud.

Pues… manos a la obra. Ha hacer una presentación y todo el trabajo previo a la misma.

Llegó el día. Me encontré con Teresa (abrazo pleno y ganas mutuas en desvirtualizarnos) y con Maria Luisa (conversación interesante sobre bulos en salud).

SEHER2018

La mesa estuvo muy bien. Teresa nos habló de las Nuevas herramientas de aprendizaje en salud con una pasión personal desbordante y que supo contagiar a los asistentes su entusiasmo por las redes y la conexión entre personas.

Maria Luisa de los bulos en salud haciendo, desde su visión de periodista y gestora de crisis en redes sociales, un repaso tanto por los principales bulos (naranjas contagiadas con virus VIH, cremas que dan cáncer) como por las pseudoterapias y algunas crisis en salud originadas en nuestro país sobre todo la del virus del Ébola.

Os dejo mi presentación:

En lo personal (los congresos tienen una parte social importante):

  • La pasión arrolladora de Teresa.
  • La profesionalidad y simpatía de Maria Luisa.
  • El cariño de Nuria.
  • La valentía de un congreso en mantener una mesa de tecnología en un día principal, una hora de gran posibilidad de asistencia, un salón lleno y un interés por parte de los asistentes muy importante.

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Y en redes sociales:

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Nuevas estadísticas de Twitter


Twitter cambia. La comunidad la hacemos nosotros y podremos convertirla un nido de haters o un oasis para compartir, pero la herramienta también cambia no solamente en la manera en la que podemos transmitir la información, sino en la información de nuestra actividad que nos genera la plataforma. En esta entrada revisaremos las nuevas opciones de estadísticas que nos ofrece Twitter de forma gratuita.

Quienes seguís este blog sabéis mi debilidad por Twitter como red social (para mí) fundamental en la difusión de conocimiento. Es cierto que la conversación se está tornando demasiado brusca, que se difunde contenido sin verificar (a veces de forma intenciandamente falsa), que es un paraíso para los “haters” anónimos… También es cierto que estoy haciendo mis “pinitos” en Mastodon (clara opción a Twitter).

Durante los últimos años hemos visto cómo las funcionalidades de esta red están cambando (a veces sin saber muy bien hacia donde). La posibilidad de transmitir en directo, la ampliación del número de caracteres en cada tuit (a veces parecen post cortos), el auge de los gif animados en esta red… nos generaban sentimientos contradictorios con una especie de pérdida de una esencia inicial y el acercamiento a otras redes sociales ya establecidas. De esta menra algunas modificaciones nos recordaban a Facebook, otras a Instagram, otras a nada en concreto.

Además de un aumento de las funcionalidades en los últimos meses hemos visto como la posibilidad de acceso a estadísticas de nuestros mensajes era accesible a partir de nuestra cuenta de Twitter en la web. Actualmente disponemos de un montón de información sobre nuestra actividad y el impacto generado por la misma que antes debámos analizr con otros programas (muchos de ellos de pago) y que ahora nos lo proporciona el propio Twitter.

Desde la página principal de nuestra cuenta de Twitter podemos entrar a ver la “Actividad de nuestros Tweets”

Twitter1

Una vez que hemos accedido a la página de estádisticas disponemos de un menú superor donde podemos acceder a información sobre nuestros:

2.pngTweets.

Nos ofrece gráficas de las impresiones de nuestros mensajes y el número de mensajes emitidos por días en un periodo de un mes o una semana o generar una fecha de inicio y otra de fin con intervalos que deseemos. Se nos ofrece un listado de cada uno de los mensajes emitidos donde vemos el número de impresiones, de interacciones y la tas de interacción de cada uno de ellos, nos permite exportar datos en un fichero csv con el que podemos posteriormente actuar y por último, en el margen de la página obtenemos gráficas sobre la tasa de interacción, el número de clics en el enlace, el número de RTs, “me gusta” y respuestas.

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Nos ofrece información de nuestra audiencia (seguidores, audiencia orgánica o totalidad de usuarios de Twitter) y nos ofrece numerosos datos de interés sobre la misma como datos demográficos, tipo de interés o estilo de vida y la huella digital que dejan.

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Respecto a los datos demográficos nos indica género de nuestra audiencia, idioma principal, tramos de edad, país y región.

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Sobre el estilo de vida de nuestra audiencia nos dice el tipo de interés (temas sobre los que tuitean) y los géneros televisivos.

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Sobre su huella movil nos cuenta el operador y el tipo de dispositivo.

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Reflexiones:

  1. La cantidad de información que generamos a través de metadatos simplemente por emitir contenido (aunque sea absolutamente banal) es inmensa.
  2. Estos datos nos definen y caracterizan como audiencia potencial para ser objeto de campañas de muy diversa índole.
  3. Evidentemente todo este acceso de datos gratuíto que para un particular puede ser una manera de conocer a su audiencia, para una empresa o marca es una forma de segmentar su mercado y establecer campañas de venta dirigidas y no podemos saber los datos derivados que se pueden sacar a partir de una explotación de BigData con millones de mensajes generados en muy poco tiempo.
  4. Toda esta información nos la ofrece Twitter junto con una posibilidad (evidentemente de pago) para promocionar nuestros Tweets de manera segmentada.

Vuelve a ser un negocio redondo a partir de toda la información que generamos y difundimos en nuestras cuentas donde seguimos siendo la mercancía y nunca el cliente

Acceso abierto (Open Acces): nuevas formas de difundir ciencia por una tercera vía


El Acceso abierto (Open access  en inglés) es la posibilidad de adquirir u obtener de forma inmediata y sin requerimientos de registro, suscripción o pago material digital educativo, académico o científico. Principalmente artículos de investigación científica de revistas especializadas y arbitradas mediante el sistema de revisión por pares o peer review. (Wikipedia)

A través de este tipo de acceso se favorece la difusión de la investigación a más alto nivel de forma que no existen restricciones para que el conocimiento se difunda entre todos los profesionales e investigadores interesdos en un tema.

De esta forma se favorece que la literatura científica se encuentre disponible en internet y accesible sin barreras, eliminando procesos de suscripción y diferencias de posibilidad de acceso por motivos económicos. Además se elimina el concepto clásico de derechos de distribución de manera que la mayoría de las barreras de uso de este material desaparecen manteniéndose el hecho de reconocimiento de la autoría del original.

Aunque se inició esta corriente en el ámbito científico y académico se ha extendido a muchos otros campos del saber ya que actualmente existen en Internet numerosas bases de datos, software, elementos multimedia y libros cuyo acceso está restringido.

open_access_grafik2016Eliminar barreras de diferentes tipos (legales, económicas o de acceso) permite que el contenido sea más difundido, que los autores tengan más impacto y que el beneficio de la investigación llegue a la sociedad.

Tener la disponibilidad de acceso de forma gratuita de literatura en Internet de manera que cualquier usuario pueda leer, descargar, copiar, distribuir, imprimir, buscar o enlazar los textos completos de estos artículos, reutilizarlos como datos para generar software o utilizarlos para cualquier otro propósito legal, sin barreras financieras, legales o técnicas distintas de las fundamentales a la propia conexión a Internet es el objetivo último de este movimiento.

La única limitación ha de ser otorgar a los autores el control último de su trabajo y reconocerlos como tal en cualquier obra derivada de la obra original citando su trabajo y enlazándolo a la fuente original.

Durante los años 2002 y 2003 se establecen reuniones en Budapest (2002), Bethesda (2003) y Berlin (2003) donde se establecen las bases y las normas del acceso abierto.

Tradicionalmente existen dos vías de acceso.

  1.  Acceso verde (autoarchivo): Los autores del original almacenan o archivan el contenido de su trabajo en un servidor (normalmente el de la institución donde realizan el mismo) con acceso abierto a otros investigadores. La limitación de esta vía es que aún el trabajo no ha sido revisado por pares. Aunque en investigación clínica este hecho es una limitación, en otras disciplinas (programación de software) el tener acceso a este archivo en bruto permite el aprovechamiento del mismo y la construcción de nuevas utilidades de programación a partir del contenido compartido.
  2. Acceso oro (revistas de acceso abierto). Por el momento es el máximo exponente de acceso abierto para la difusión de artículos científicos. Los autores remiten el manuscrito y éste es revisado por pares previo a su publicación. Los editores (editores tradicionales que están variando el modelo de negocio hacia modelos abiertos) o editores que han nacido como modelos abiertos como Public Library of Science (PLOS) o BioMed Central se encargan de establecer la revisión y difundir el trabajo a través de sus plataformas y redes sociales (en abierto). El coste de todo el proceso es sostenido por los autores (normalmente sufragado a través de becas o ayudas a la investigación con capítulos presupuestarios específicos).

Se está iniciando una tercera vía denominada acceso diamante que supondría una mezcla de las dos.

Los autores suben el original a una base de datos abierta (vía verde) y existirían una serie de revisores voluntarios que a través de un trabajo voluntario acreditarían la validez de la investigación actuando como revisores (vía dorada).

De esta forma el modelo diamante emula la forma de generar contenido de Wikipedia con la que hemos empezdo el artículo en la definición de código abierto. En Wikipedia cualquiera podemos editar cada uno de los wikis que corresponden a las entradas de los artículos, bien modificando los contenidos o generando contenidos o entradas nuevas. La propia comunidad actúa como revisor de forma gratuita y se amplían, corrigen,, modifican o aceptan nuevas aportaciones.

Esta vía diamante tendría las siguientes ventajas:

  1. Sería la propia comunidad científica quien tendría la capacidad de generar, revisar y difundir el producto de la investigación.
  2. Se tendría acceso en un mismo reservorio institucional el trabajo sin revisar y revisado.
  3. Se obvian intermediarios que suponen un coste adicional en la investigación.
  4. El acceso se amntiene abierto y libre de cargo económico tanto para los lectores como para los autores.

Como inconvenientes vemos:

  1. El trabajo del revisor es voluntario y debería estar planificado y estructurado por la institución científica o académica que lo alberga o solicitar revisón a terceros.
  2. La propia voluntariedad del trabajo podría generar sesgos en la propia revisón.