¿Existen redes sociales alternativas al ruido de Twitter?


 

Cuando nació Twitter, hace ya algunos años, se convirtió en una red social innovadora. Obligaba a ser muy sintético (150 caracteres en su inicio), muy pronto incorporó las etiquetas (hashtag) y permitió la incorporación al mensaje de elementos multimedia.

Además su complicada curva de adopción nos obligaba a tener un interés en su uso. Poco a poco muchos “early adopters” interesantes habitaron este nuevo hábitat y se empezaban a tener conversaciones largas e interesantes donde personas que aportaban nuevos puntos de vista, referencias y opinión enriquecían los diferentes debates.

Este efecto llamada aumentó considerablemente el número de usuarios hasta llegar a un equilibrio perfecto entre la calidad de las conversaciones y el número de participantes.

Twitter fue incorporando cambios que aumentaron su atractivo para otros usuarios como la posibilidad de enriquecer el mensaje con más elementos multimedia, la posibilidad de transmitir en directo, el aumento del número de caracteres. Hoy en día ha perdido mucha de su frescura inicial pero el ecosistema se ha llenado de habitantes.

Por otro lado aparecen cuentas casi anónimas, con sobrenombres, con un carácter irónico que son muy bien aceptadas por los componentes de la red. Algunas de ellas son de gran calidad y aportan una visión muy crítica con dosis altas de humor sobre diferentes temas. Otras generan polémica parapetadas por el grado de anonimato inicial y falso que confiere la red. En los últimos años hemos visto como aparecen cuentas fantasmas que realmente son bots automáticos cuya misión es generar corrientes de opinión manipuladas con gran influencia social capaces de hundir o ensalzar a personas o poner o quitar gobiernos.

El poder de las redes sociales es tremendo como herramienta de manipulación social… y los grandes, quienes manejan los hilos de la sociedad lo saben desde hace años (y lo utilizan). Hace años Twitter era fuente de información, ahora es más fuente de opinión manipulada.

La popularización de la red se imbricó con otros elementos populares como programas de televisión. Ya no hay programa de gran impacto o audiencia que no tenga su etiqueta, que genere conversación a favor o en contra, que origine un debate social paralelo y que vierta grandes cantidades de ruido a esta red social.

Cuando se masifica un entorno y prima la cantidad frente a la calidad aumenta el número de mensajes, pero se dismunuye la calidad de los mismos. Incluso quienes éramos cuidadosos en la información que compartíamos nos hemos relajado un poco y compartimos información mucho menos interesante, menos profesional y contribuimos a generar ruido.

En un principio manteníamos la etiqueta en las redes sociales. También nos hemos relajado en este aspecto. Cada vez sube más el tono de enfrentamiento, insulto y brusquedad en los comentarios. A más anónima la cuenta (aunque el anonimato es más una sensación que una reallidad ya que se puede identificar al propietario de la misma) más nivel de agresividad. Ahora esta red social también es hábitat de peleas furibundas en lugar de discusiones constructivas.

El ruido hace que perdamos interés y eso es lo que me está pasando con mi red favorita. Cada vez que abro mi “timeline” está lleno de mensajes que generan poco o nulo interés en su lectura y veo, con preocupación, cómo yo mismo genero mensajes que cada vez tienen menor interés contagiado por esta tendencia… y esto último me preocupa. Con los propósitos de un nuevo año me comprometo a verter menos ruido en una red cuyas aguas se están enturbiando.

El ruido se puede filtrar pero cada vez los filtros son menos eficaces porque el nivel de mensajes de contenido escaso es mayor y generados por casi todas las cuentas. Posiblemente la posibilidad de difundir en todas las redes el mismo mensaje de forma automática haya ido en detrimento de la calidad global del contenido de Twitter.

Hace unos meses surge una nueva red, Mastodon, que pretende ser una alternativa de Twitter. Ayer por la noche me hablaron de ella y estoy planteándome abrirme un cuenta. Esta red presenta características similares a Twitter, pero con una arquitectura diferente que puede obligar a dismunir el ruido en la misma.

Por el momento estoy en mis primeras andaduras y ya os iré informando… posiblemente a través de Twitter.