Robótica en la nube


Bases de datos en la nube para configurar un robot

Seamos realistas, va a ser complicado que en un plazo relativamente corto de tiempo ninguno de nosotros podamos adquirir un robot o una inteligencia artificial competente, que pueda ayudarnos en las tareas del hogar o que, básicamente, nos acompañe en nuestra vida ya que, a día de hoy, estos dispositivos, además de tener unos precios muy elevados, requieren de un mantenimiento o tienen características técnicas muy complejas para nosotros.

A lo que sí podemos aspirar es a solucionar este problema mediante la llamada “robótica en la nube”.

¿Y en qué consiste la robótica en la nube?

Se trata de la migración de gran parte de la inteligencia proporcionada a nuestros robots hacia potentes sistemas informáticos centralizados. Algo que en la actualidad es fácil de conseguir debido al gran crecimiento en la velocidad de transmisión de datos.

Tal y como explica Martin Ford en su libro «El auge de los robots»actualmente es posible dejar en manos de grandes centros de datos el procesamiento exigido por la robótica avanzada. De esta forma, se pueden construir robots menos costosos al estar dotados de menor potencia y memoria pero con la posibilidad de acceder instantáneamente a esa inteligencia informática centralizada para poder aprender y adaptarse al entorno. Además también permiten actualizar el software de muchos robots a la vez.

Google

Google ha sido una de las empresas que más ha invertido en el proceso de creación de la robótica en la nube. En 2011 anunció su apoyo a este procedimiento ofreciendo una plataforma que permite a robots aprovechar todos los servicios diseñados para dispositivos Android.

Además ha introducido el servicio Googles, el cual nos permite tomar una fotografía de un objeto que el sistema reconocerá automáticamente y nos enviará información sobre él. De esta manera se amplían las bases de datos y se ofrecen mayores capacidades de reconocimiento visual a los robots que están en la nube. Googles se está convirtiendo en una fototeca gigantesca de la que podrá hacer uso cualquier robot.

IBM

La iniciativa para la robótica en la nube de IBM es el superordenador Watson, el cual reside en enormes colecciones de servidores conectados a Internet. Los desarrolladores pueden enlazarse directamente con el sistema e incorporar la revolucionaria tecnología cognitiva de Watson a programas de software y aplicaciones móviles.

Amazon

En el suministro de servicios informáticos a la robótica de la nube también se encuentra Amazon. Martin Ford da el ejemplo de la empresa Cycle Computing. Una pequeña empresa especializada en informática a gran escala que pudo resolver a través del servicio de la nube de Amazon en 18 horas un complejo problema que de otra manera, sin el servicio de Amazon, le hubiera costado resolver más de 260 años a un ordenador personal. Dicha empresa estima que antes de la llegada de la informática en la nube le habría costado en torno a unos 68 millones de dólares construir un superordenador capaz de resolver el problemar. Mientras que alquilar 10.000 servidores en la nube de Amazon tiene un costa de alrededor de 90 dólares la hora.

¿Te enrollarías con un robot?


Doctor, mi pareja es un robot.

Como sacado de un capítulo de Futurama, la robofilia, aunque parezca extraño es una parafilia, cada vez más extendida en nuestra sociedad.

Hablamos de robofilia como la atracción sexual hacia los robots, no la atracción al robo.

Retozando

En la actualidad ya existen robots que pueden darte placer, aunque ninguno de ellos tiene forma humanoide.

David Levy, autor del libro “Amor y sexo con robots”, comenta en el mismo que en torno al año 2050 las relaciones con robots serán algo habitual sin ser un tabú en la sociedad.

Pero,…¿será capaz la tecnología de llegar a un punto en el que podamos relacionarnos con robots? Y en caso afirmativo, ¿el ser humano tendría de pareja a un robot si cumpliera todos tus estándares?

Lógicamente, por el momento, para alcanzar una relación robótica placentera, la tecnología que va de la mano de la robótica tendrá que avanzar mucho para conseguir que, al igual que el ser humano, el robot pueda sentir placer y no sólo seguir una serie de órdenes estereotipadas tales como guiñar un ojo o decir frases programadas en su disco duro.

Pero este tema ya se ha iniciado. La empresa Sony quiere innovar en robótica mediante la creación de un robot que sea capaz crear lazos emocionales con un ser humano.

El robot, aún sin forma definida, ni humanoide ni de otro tipo, tendrá un motor de inteligencia artificial que le permitirá interactuar con el ser humano y llegar a crear lazos emocionales mediante la capacidad inspirar amor y afecto.

La empresa espera que este tipo de robot no sea sólo para beneficioso para el usuario final, sino también que pueda ser usado tanto en industria como en los negocios.

La era de los androides humanizados se acerca y, aunque falta mucho por recorrer, se prevé que los efectos de su participación en la sociedad pueden afectar la propia relación entre las personas.

Os dejo un vídeo donde se ve la evolución de los robots en los últimos casi 100 años tanto en televisión como en cine por si alguno cumple vuestros criterios para salir con él.

Los robots más alucinantes


En esta semana que hemos dedicado a la robótica desde una nueva perspectiva os dejamos un vídeo que nos hace un recorrido por los robots más alucinantes.

Robots aplicacdos al trabajo repetitivos en cadenas de producción, a trabajos arriesgados (en grandes alturas o profundidades, manejando tóxicos), robots a nuestro servicio o complementos de nuestro ocio.

Robots capaces de detectar sentimientos y actuar sobre ellos. Robots que nos hacen compañía en una sociedad donde el aislamiento personal parece que es una de las característics en un entorno dominante por una especie biológica que es social por naturaleza…. Son las contradicciones del ser humano.

Os dejamos un vídeo con las construcciones robóticas más impresionantes ya sea por sus adelantos técnicos, por su diseño, por su utilizada, por sus habilidades o capacidades o por su interación y empatía con la especie humana.

Y todo ésto cómo recuerda a una de mis series favoritas.