Hoy es domingo…. La experiencia del libro, libro (o más allá del eBook)


domingoNo es la primera vez que insertamos en nuestras páginas un vídeo publicitario. Tampoco la presencia en nuestro blog va a hacer que la marca Ikea aumente su presencia en la red ni que su impacto sea mayor por salir en nuestras páginas…. Por eso no nos importa presentaros este vídeo.

Nos ha llamado la atención porque nos hace regresar a las raíces y ponernos los pies en la tierra. Llevamos dos semanas hablando con los residentes MIRES/EIRES de familia y presentándoles algunas herramientas digitales que pueden serles útiles en la consulta. A veces parece que solo existe el mundo digital y buscamos una solución compleja (digital) cuando tenemos una más sencilla a nuestro alcance (analógica), pero esta última la desechamos por ser ¿tradicional?, ¿antígua?.

La última campaña de Ikea, con gran ironía, nos presenta un paso más allá del eBook: el BookBook.

Vídeo en inglés al que puedes añadir subtítulos

¿Por qué cada vez me gusta más Google+?


Esta entrada es una reflexión personal en la que el autor declara la no existencia de conflictos de interés, pero está escrita bajo una situación emocional que puede producir un gran sesgo: una experiencia desagradable tras el uso de FaceBook y una muy agradable tras el uso de Google+ en menos de una hora.

marketing_00-2Cuando salió Google+ realmente pensé “… una más”, pero como soy así (“early adopter” que dicen los finos), tardé muy poco tiempo en abrirme un perfil. La verdad es que estuvo unas semanas abandonado porque estaba (como casi todos en aquel momento) muy acostumbrado a Facebook, mis “amigos” estaban en Facebook, mis juegos en Facebook y aquello de los círculos aún era una novedad.

Como toda novedad había cierto rechazo al cambio. Al poco tiempo el conocimiento de los círculos comenzó a ser más intuitivo y se aproximaba mucho a mi estructura mental de red social social dentro del mundo real (mi círculo de familiare, mi círculo de amigos, mi círculo de compañeros de trabajo….) y poco a poco fui comenzando a entender la estructura.

Pero el gran salto fue cuando Google comenzó a integrar sus herramientas de trabajo y comunicación dentro de la red social. Cuando tuvimos un disco duro virtual, herramientas de ofimática compartidas y medios de comunicación audiovuales me convenció esta “red social” que comenzó a tener un sentido de red de trabajo.

Confieso que contuo utilizando Facebook con un sentido mucho más familiar y de relación informal con mis amigos reales (cada vez huyo más del concepto “amigo” que nos vendió esta red social).

Pero sobre todo me molesta más esa publicidad agresiva que inunda Facebook y que cada vez devora el espacio.  En el blog Puro Marketing, David Dominguez hace una reflexión muy acertada sobre este tema en su artículo “¿Devorará la publicidad a Facebook?” donde nos expone las diferentes formas de publicidad con que esta red social invade nuestra intimidad.

Lo que más me molesta es tener que decir que “sí” a que ciertos programas “publiquen en mi muro” a mi nombre una serie de cosas y que de forma directa esté informando a mis amigos que hago, compro, veo o me instalo un servicio o artículo de consumo determinado (incluso aunque no sea del todo cierto o lo borre por su escasa utilidad posterior).

La agresividad en la publicidad puede ser algo que el usuario perciba como contraproducente y que le lleve al menor uso de una herramienta que puede ir perdiendo adeptos o usuarios y que a medio plazo tenga un efecto “boomerang” sobre el propio producto.

La publicidad segmentada o dirigida puede ser beneficiosa ya que nos muestra opciones de compra o uso  adpatada a nuestros gustos, pero todo tiene un límite, y aunque somos conscientes que en un servicio gratuito no somos clientes, sino la mercancía a vender; el límite de uso de este producto es la comodidad o incomodidad con la que nos encontremos en él.

MadMen y publicidad de los años 50. Un toque vintage a las redes sociales


Quienes sean aficionados a las series conocerán la serie “MadMen” que  es una mirada directa a la sociedad estadounidense de finales de los 50 en los que la mujer a duras penas conseguía equipararse laboral y socialmente al hombre; los tabúes sexuales, los hombres que no hablan de sus sentimientos y las mujeres que no deben pensar más de lo necesario, las apariencias, las clases sociales tan bien diferenciadas. Los “Mad men” son los “hombres de Madisson”, los hombre que idearon las nuevas técnicas de venta, que crearon una estética, que dieron gran importancia al dinero y poca a los sentimientos…

(Si queréis más información sobre ésta o muchas más series os recomiendo el blog “Críticas en Serie“).

¿Por qué empezar esta entrada con un serie estadounidense de éxito?. Posiblemente esta visión de la publicidad de finales de los 50 ha sido lo que ha inspirado una campaña bastante curiosa creada por Moma, una de las agencias publicitarias más interesantes ubicada en Sao Paulo, para Maximedia Seminars nos muestra una publicidad al estilo vintage que nos hace ver como hubiesen sido los anuncios de las redes sociales de moda actuales en los años 50.

Se trata de una colección de anuncios “vintage” que seguro que muchos de vosotros ya conoceréis puesto que se presentaron el año pasado. Aún así se trata de una idea atrevida y divertida para ver las redes sociales,

¿Hay algo gratis en la Red?


Por un lado me abruma la cantidad de servicios de los que disponemos en Internet de forma aparentemente gratuíta y por otro lado me asombra que a veces seamos demasiado ingénuos con su uso.

Si me paro a pensar en la cantidad de programas y plataformas que utilizo en mi vida diaria sin un pago de dinero directo por ellas la lista es grande.

No pagamos por el uso de Twitter, ni de Facebook, ni de GooglepLis, ni para buscar en Google, ni por acortar URL en los múltiples acortadores. Tenemos de forma gratuíta espacio en la nube suficiente en numerosas plataformas para que un usuario medio no tenga que contratar espacio adicional. Ninguna d elas maravillas de la innovación que Google va poniendo en nuestros escritorios nos cuesta dinero.

En nuestro móviles tenemos sistemas de mensajería gratuíto (¿cuántos sms hemos ahorrado estas navidades en favor de mensajes en redes sociales o “whatsapps”?), voz sobre IP gratuita e incluso video conferencias.

Podemos convertir archivos on line de forma gratuita, publicar y compartir archivos de casi cualquier extensión teniendo organizados el audio, el vídeo, las imágenes, los textos y los libros…

¿Pero es realmente gratis?.

Mi amigo Joaquin Herrero (@joakinen) dice muy acertadamente en sus cursos sobre redes sociales: “En todo servicio que no se paga no podemos decir que somos clientes, ya que realmente somos la mercancía que se vende”.

Y es cierto. Se venden nuestros datos, nuestros gustos, nuestra tendencias, nuestros deseos y nuestros miedos. Se venden nuestras aficiones. Vendemos sin quererlo a nuestros amigos a través de máquinas que nos piden más y más (señala a quien crees que le puede gustar, envía esto o lo otro a tus mejores amigos…).

Y mientras tanto los robots haciendo minería de datos y elaborando tendencias y concluyendo que a las mujeres soletras de un cierto intervalo de edad de una región determinada les gusta determinada marca de chocolate… y lo bueno ( o lo malo) es que con una muestra de millones de indivíduos se pueden llegar a cruzar miles de variables y llegar a sacar conclusiones muy cercanas a la realidad.

Me resulta curioso ver que en los márgenes de publicidad de cualquiera de estos servicios cada vez se afina más con mis gustos y prferencias tanto en ocio, tipos de viajes, lectura, música y ropa… ¿no será que estoy haciendo públicos y transparentes mis gustos a estas empresas?.

El motivo de esta entrada viene a raiz de un tweet de Rosa Taberner haciendo referencia al acortador Bit.ly. Pero no sólo bitly sabe qué vemos y opinamos… lo saben todas las empresas que nos ofrecen servicios gratis… a cambio de algo.

Podéis acceder al enlace al reportaje que se refiere aparecido en la Revista Quo.

Pero no se trata de malos o buenos, posiblemente es que nadie nos ha explicado lo suficiente las reglas del juego. La publicidad dirigida tiene también sus ventajas para el consumidor ya que en un mundo donde el número de servicios u objetos que se pueden vender es tan elevado, personalmente puedo agradecer que me ofrezcan información específica a mi perfil de consumidor… pero ¿alguien nos explicó las reglas de este juego?