La era de la información


infoInformación, información e información es lo que demandamos. La sociedad necesita estar informada. El problema, con la llegada de Internet,  ha sido la gran cantidad de información con que se nos bombardea a través de cualquier medio digital.

Leí en algún lugar, aunque no puedo demostrar esta afirmación,  que se estima que la cantidad de información a la que accedemos en una sola semana equivale a la información que un ser humano recibía durante toda su vida antes de la invención de la imprenta (no recuerdo donde lo leí, ni quien es el autor de esta información ni siquiera cómo se había realizado esta estimación… todo ello fruto de la infoxicación a la que estoy sometido)

Existen numerosos factores que han contribuído a este exceso de información:

  1. Gran facilidad de publicar información en medios digitales: Nosotros mismos somos médicos de familia, no tenemos conocimientos informáticos a nivel profesional, y somos capaces de elaborar esta información que transmitimos a través de un medio digital. Esta información de clasifica en buscadores y se mantendrá activa en la red durante mucho tiempo. Además somos capaces de difundirla en redes sociales haciendola llegar a mucha distancia tanto en tiempo como en espacio.
  2. Accesibilidad a la información: Desde cualquier medio. Ya no solamente desde nuestros ordenadores como hace algunos años, sino a través de nuestro teléfonos, tabletas, televisores multimedia y medios tradicionales como los medios impresos (revistas, libros, periódicos) o la radio.
  3. Mayor generación de información: datos, datos y datos que podemos registrar y cuantificar. Ya no solamente a nivel social (no hay nada más que ver la revolución que han supuesto estos nuevos medios en las últimas elecciones en cualquier país) sino a nivel individual pudiendo registrar de manera continuada nuestras variables biológicas. La estadística tradicional no puede abarcar este volumen de datos y hay que acudir a nuevas técnicas que estiman tendencias a partir de grandes volumenes de datos.

De esta manera tenemos más datos (información), más accesibles y una gran facilidad de trensmitirlos.

Pero ¿esto nos hace mejores? (mejores personas o mejores ciudadanos o mejores profesionales).

¿Logramos más conocimiento por tener más información?. En principio tendríamos que decir que sí. Cuantos más datos tengamos podemos hacer una aproximación mayor y mejor a la realidad que nos rodea. Pero posiblemente este exceso de datos tenga efectos nocivos sobre el conocimiento (infoxicación).

Es cierto que cuando una tecnología nueva se extiende entre la sociedad hay una tendencia a su sobreutilización y con el paso del tiempo se llega a un uso más crítico, más racional y más sensato. Solo hay que ver que herramientas dentro del mundo Internet han tenido un auge tremendo y posteriormente ha decrecido su utilización (posiblemente alcanzando una meseta más acorde con su utilidad social). recuerdo los primeros meses de Facebook en los que estaba varias horas seguidas conectado, conversando con personas a quienes había visto pocas horas antes, compartiendo información (sin tener en cuenta privacidad ni seguridad).

Ahora Facebook para mí y mi entorno, se ha vuelto algo más impersonal donde los participantes “guardan más las formas”, se publican menos temas personales y se difunde más información general y séptica.

Y lo mismo podemos decir para el resto de redes sociales…. incluso para las que han ido desapareciendo por el camino de este ecosistema en el que solo sobreviven quienes se adpatan al medio.

Lo mismo puede pasar de forma global con Internet. Seguro que dentro de unos meses o años estas reflexiones serán reemplazadas por otras porque el uso de las herramientas cambia y se adapta a las necesidades reales que tenemos. Es posible que demos un poco la espalda a todo lo digital en una época postdigital que llegará (es solo cuestión de tiempo) o que el ser humano se integre con la tecnología y la hagamos tan cotidiana que la incluyamos como algo natural en nuestra vida.

Pero tenemos dos objetivos inmediatos:

  1. Filtrar la información: Ser capaces de discriminar la información relevante (objetiva, veraz y útil) de la irrelevante para cada uno de nosotros.
  2. Transformar la información en conocimiento: Estar informado no es no lo mismo que conocer algo… y esto a veces nos confunde.

 

¿Algo que cambiar en Twitter?


Jack Dorsay (@jack), uno de los co-fundadores de Twitter, lanzó en su comunidad este mensaje: “Hola, gente de Twitter. ¿Qué podemos hacer mejor? ¿Qué está mal, qué está bien, qué falta? Mandadnos vuestra respuesta. Estamos #escuchando”.

No es la primera vez que twitter nos lanza preguntas ni tampoco sería la primera vez que algún cambio se ha realizado por petición de los usuarios. Esta consulta ha sido bastante más impactante por dos motivos:

  1. El tamaño de Twitter ya es grande y por lo tanto las pequeñas alteraciones se amplifican.
  2. El seguimiento del hilo fue difícil. Jack escoge el “hashtag” “#listening”, el mismo que utilizan todos los tuiteros cuando quieren publicar la canción que están escuchando… total, que el seguimiento de la conversación fue un poco lioso y la mayoría acabamos participando con un “@jack” además de un “#listening”.

Se escucharon propuestas de importancia universal, otras de importancia más local e incluso críticas a la ballena que actualmente casi no tiene protagonismo en esta red.

Entre todas las propuestas destacamos las siguientes:

  1. Mejorar las traducciones del interfaz y crearla en nuevas lenguas.
  2. Mejorar la gestión de las cuentas:
    • Mejorar la forma de añadir a seguidores.
    • Visualización más gráfica de “followers”y “followings”.
  3. Posibilidad de búsqueda de twits (ya sea mediante un cajón de búsqueda de palabras clave o nube de etiquetas) o una búsqueda por línea de tiempo.
  4. Acceso al histórico (cada vez más difícil por el aumento de número de usuarios, más de 100 millones de usuarios, y de twits…).
  5. Mayor importancia a datos estáticos: aumento del espacio para cumplimentar la “bio”, ya que cada vez hay más aplicaciones de búsqueda e identificación de usuarios a través de palabras clave en este apartado.

Lo que parece que nadie quiere modificar es el aumento de número de caracteres. Cuando salió esta comunidad era lo más criticado y la base de algunos para pronosticar un fracaso en corto plazo y aque se consideraba que 140 caracteres eran muy pocos para expresarnos.

Posiblemente este sea el atractivo. Incluso ahora caben un mensaje y una URL corta. Es impresionante cómo hacemos el esfuerzo sintético para concentrar una idea, un acontecimiento, un sentimiento o un estado en pocas letras y con un uso de abreviaturas que es anecdótico.

Twitter adapta su plataforma a partir de nuemerosas aportaciones de los usuarios. Incluso podemos recordar cómo algunas de las prestaciones que tenemos han sido porque usuarios comenzaron a utilizarlas. Destacamos dos:

  1. El uso de hashtags fue iniciativa de los usuarios y posteriormente la plataforma se adaptó para poder realziar búsquedas a través de esas palabras claves. Pero el concepto y la estructura del mismo fueron creados por los uauarios. llama la atención cómo ahora es una forma de medir popularidad de un tema (“trending topic”)
  2. El “retweet” y el “FF” también han sido creaciones de los usuarios. La posibilidad del “RT” se ha mejorado ya que la propia plataforma lo permite hacer de forma automática ya que antes habí que teclear RT y copiar el mensaje previo.