Cinco razones por las que la consulta médica virtual podría ser mejor que la presencial


TELEMEDICINA-300x214En nuestro grupo no queremos ser radicales y somos conscientes que os presentamos una colección de herramientas que pueden ser de ayuda pero que nunca van a sustituir el acto asistencial en consulta tanto médico como enfermero.

Además de no ser el objetivo final de la telemedicina la cercanía presencial, el contacto físico y la intimidad que proporciona la consulta no va a ser sustituído por herramientas de comunicación o de intervención digitales.

Más allá de titulares periodísticos, el título de esta entrada es el que utiliza MobiHealthNews en su entrada del 8 de mayo “Five reasons virtual doctor visits might be better than in-person ones“, no cabe duda que las consultas virtuales médicas pueden ser herramientas de alta eficiencia en casos concretos como:

  1. Interconsultas con médicos concretos que se hayan a distancia de nuestra localización.
  2. Acceso de servicios médicos en áreas aisladas de población.
  3. Acceso a servicios médicos en zonas de guerra o conflictos bélicos.

Pero veamos las 5 razones que nos muestra Jonah Comstock en esta entrada:

  1. Beneficios para el paciente y el médico en situaciones concretas: Además de resultar beneficioso en zonas de alejamiento rural (nos pone el caso de Alaska) nos indica que puede existir beneficios en los casos en los que el paciente no pueda salir del domicilio como en situaciones de estrés postraumático, encamados o madres que acaban de dar a luz.
  2. La sala de espera virtual es mejor que la real: Es cierto que en algunas situaciones la sala de espera real en el centro médico puede ser un entorno poco apetecible para el paciente, sobre todo en los momentos en los que llevamos retraso. En los casos de visita virtual la sala de espera es el propio domicilio del paciente y, en caso de retraso, siempre se puede echar un rato navegando por la red.
  3. Aumento del compromiso del paciente con la opción de compartir pantalla: Afirma que al poder presentar en la pantalla resultados de pruebas diagnósticas e incluso ver cómo se escribe en la histoiria clínica virtual, se aumenta el compromiso del paciente en su proceso de enfermedad.
  4. Registros automáticos con la posibilidad de incluir elementos multimedia (fotografías o vídeos) en la historia clínica del paciente que pueden ser recogidos directamente e incluidos en su historia clínica digital.
  5. Percepción por parte del paciente de mayor atención prestada por el profesional. Para hacer esta afirmación recurre a experiencias personales y puntuales de profesionales y pacientes que han probado esta atención virtual.

Una vez leído este artículo intento extrapolar esta situación a mi realidad cotidiana:

  1. La primera reflexión personal me hace parecer mucho mayor. Aún recuerdo los registros en la historia clínica en papel y la llegada del orddenador a las consultas con el debate en aquel momento sobre las grandes dificultades de comunicación que íbamos a tener con los paciente al tener la barrera del ordenador. Ya hemos aprendido a que la pantalla sea una aliada y no una barrera y a girarla para compartir con el paciente los resultados de su analítica o la imagen radiológica que estamos viendo. Estamos aprendidendo a escribir en el teclado sin mirar las teclas y mirando a los ojos y poco a poco hasta los más mayores se defienden de forma muy desenvuelta con las últimas versiones de los diferentes programas de historia clínica electrónica.
  2. En cuanto a los beneficios para el paciente que está aislado o no puede salir de su domicilio que se encuentra a mucha distancia del centro asistencial me parece una ventaja considerable (mejor tener asistencia a distancia que no tenerla), pero está muy alejado de mi realidad cotidiana en la que hago unos 2 avisos a domicilio al día (también me hace pensar en las grandes diferencias entre sistemas sanitarios y me da un poco de miedo el posible negro futuro). Debe (o debería) ser una satisfacción acudir a la cabecera del enfermo, transmitirle aliento en su domicilio y disfrutar de la bienvenida y la alegría con la que nuestros pacientes abren lo más íntimo de su domicilio (su habitación) para nosotros.
  3. ¿La sala de espera virtual es mejor que la real?, ¿para todos?. Sabemos que nuestras salas de espera cumplen un papel importante: se disfruta del aire acondicionado en verano, de la calefacción en invierno y si, con suerte, llevan retraso, podemos disfrutar de una agradable conversación comparando nuestros “males” y “dolores” (a lo mejor) con las únicas personas que nos escuchan. Este papel de acogida y de terapia grupal espontánea y no controlada se pierde con la visita virtual.
  4. En cuanto al aumento de compromiso del paciente al compartir la pantalla es algo que vengo observando en el mundo real. Cuando logramos que la pantalla real del ordenador se convierta en una aliada en vez de una barrara de comunicación tenemos mucho ganado.
  5. Los registros multimedia en la historia clínica electrónica es algo que vengo echando en falta desde hace años. Tengo una buena colección de fotos (previo consentimiento informado por parte del paciente, por supuesto) sobre todo de derma; algunas las comparto por correo electrónico con el dermatólogo y otras las guardo para poder tener una imagen al cabo del tiempo con la que poder comparar una lesión o para alguna sesión clínica en el centro de salud. Me encantaría (en Madrid no se puede) poderla incluir en la historia clínica.
  6. Percepción por parte del paciente de una mejor atención… permítame la duda.

Según escribo esta entrada no me está gustando demasiado la reflexión ya que parece que estoy en contra del avance tecnológico, pero creo que hay que colocar a la consulta médica virtual en su espacio correcto.

Estoy seguro que personas jóvenes, entrenadas en herramientas basadas en Internet y con poco tiempo podrían acceder más y mejor a consultas concretas sobre su salud con los profesionales sanitarios, pero como toda herramienta, tiene que tener sus indicaciones y no creo que generalizar las bondades de la telemedicina sea beneficioso para la misma.

A lo mejor debería haber titulado esta entrada “(Desmontando) las cinco razones por las que la consulta médica virtual podría ser mejor que la presencial”