Sci Hub: Una web donde se unen ciencia y pirateo.


Publicación científica y pirateo… dos temas frecuentes y recurrentes en nuestro blog que hoy unimos en una sola entrada.

scihub

Desde estas páginas nos hemos declarado defensores de sistemas de difusión de la ciencia y la producción científica sin barreras.

En los últimos años las editoriales que se dedican a la publicación de material científico están cambiando sus políticas de publicación y reorientando la estrategia de negocio de la propia editorial de manera que quien mantenga el mismo no sea el consumidor final (lector o institución suscriptora) sino los propios autores. Esto tiene el inconveniente que si la publicación surge como resultado de un proyecto subvencionado hay que apartar parte del importe de la beca para sufragar los gastos derivados de la publicación, pero si la publicación surge de una iniciativa sin subvención el gasto recae de los bolsillos de los propios investigadores.

También es cierto que cada vez hay más publicaciones que se decantan por modelos de publicación de tipo Creative Commons de forma que el contenido queda registrado con una licencia de libre distribución lo que favorece la difusión de la ciencia.

Sea como sea el sistema de distribución y difusión de la literatura científica está cambiando.

Hemos conocido un nuevo sitio web denominado SciHub. Se trata de una base de datos a través de la cual podemos acceder a textos completos de artículos publicados en formato pdf que podemos descargar.

Las herramientas para buscar literatura científica no han cambiado mucho (han variado en mejoras en los filtros y formas de comunicación más natural con la base de datos de búsqueda). Después de realizar una búsqueda bibliográfica y antes de integrarla en un gestor documental debemos realizar un paso intermedio… intentar buscar el texto completo del artículo o artículos que hemos decidido leer.

Para ello tenemos varias posibilidades:

  1. La primera de ellas la encontramos en el propio MedLine. En caso de acceso a texto completo gratuito (y cada año la literatura científica cuenta con más publicaciones de este tipo), disponemos de un enlace directo a la misma (Free Full Text).
  2. La segunda posibilidad es acceder a una red social de investigadores (tipo ResearchGate) donde podemos acceder a las galeradas de los artículos, versiones previas o ponernos en contacto con el autor para que nos envíe una copia privada.
  3. Piratearlo.

Aunque no debemos aconsejar el pirateo, porque entre otras cosas no es legal, es cierto que hay un movimiento cada vez más potente de liberalización de la difusión del conocimiento científico.

En este contexto surge SciHub que es una base de datos fundada en 2011 por por Alexandra Elbakyan de Kazajistán una desarrolladora de software e investigadora en neurotecnología con el objetivo de aumentar la difusión del conocimiento científico.

En la actualidad la base de datos contiene unos 50 millones de artículos académicos con un crecimiento significativo diario mediante un servidor proxy con un dominio .edu.

SciHub se basa en tres ideas fundacionales:

  1. Conocimiento libre: “Luchamos desigualdad en el acceso al conocimiento en todo el mundo. El conocimiento científico debe estar disponible para todas las personas independientemente de sus ingresos, condición social, situación geográfica, etc.Nuestra misión es eliminar cualquier barrera que impide la distribución más amplia posible de los conocimientos en la sociedad humana”.
  2. Sin derechos de autor: “Las leyes de copyright hacen que muchas personas se vean privadas del conocimiento, mientras que al mismo tiempo que permite a los titulares de derechos obtener un enorme beneficio. El derecho de autor promueve aumento de la desigualdad tanto informativo y económico”.
  3. Acceso Abierto: “El proyecto de Sci-Hub apoya el movimiento de acceso abierto en la ciencia. La investigación debe ser publicado en acceso abierto, es decir, tener la libertad de leer. El acceso abierto es una forma nueva y avanzada de la comunicación científica, que se va a reemplazar a los modelos de suscripción obsoletos. Estamos en contra de ganancia injusta que los editores recogen mediante la creación de límites a la distribución del conocimiento.

¿Cómo funciona?.

Simplemente hay que introducir en la casilla de la entrada al sitio el PMID, DOI o la URL en la que se encuentra el artículo.

SciHub hace dos movimientos:

  1. Lo intenta localizar en la base de datos LibGen. Se trata de una base de datos ilegal existente en Rusia (o quizás en Holanda) perteneciente a la web profunda o “DeepWeb” a la que podríamos acceder directamente a través de Tor.
  2. Si no puede localizar el pdf del artículo solicitado lo que hace es entrar en la base de datos de pago a través de cientos de credenciales anónimas que los propietarios ceden al proyecto. Utilizan aleatoriamente combinaciones de estas claves para que la base de datos no detecte entradas sucesivas o simultáneas múltiples y muy frecuentes con una misma identificación con el riesgo de bloqueo de la misma.

Podemos discutir sobre su legalidad, su ética o la necesidad de su retirada o no… pero mientras tanto se estima que más de 30.000 usuarios acceden a este servicio cada día.

Os podemos asegurar que funciona.

¿Es bueno que Twitter abra su jaula?


En numerosas ocasiones he afirmado públicamente mi debilidad por Twitter como red y cómo es, para mí, una de las más complejas e interesantes dentro de la aparente simplicidad de su manejo. Ahora es posible que abran la jaula y que el pájaro (y todo su contenido) pueda volar… ¿habrá alguna repercusión respecto a ello?

TwitterSi empezamos esta entrada recordando que Twitter es público (muchas veces lo hemos descrito como “gritar al mundo”) y que cualquiera puede leer lo que escribamos… entonces dará la sensación que hemos avanzado poco.

Pero es importante por varios motivos. Por un lado se siguen descubriendo grandes “meteduras de pata” en esta red y por otro lado cada vez hay un mayor número de nuevos participantes en esta red social a los que hay que ir formando e informando.

El contenido de Twitter es una gran base de datos (cada vez con información más abundante y compartimentalizada en datos y metadatos) donde escribimos información, sentimientos, opiniones, miedos, filias y fobias.

Esta base de datos sería una fuente magnífica para extraer conclusiones de gran interés  en estudios psicológicos y sociológicos sobre numerosos temas (desde la salud a estudios de mercado)… pero ¿a quien pertenece esa base de datos?. Esta base es propiedad de Twitter y por el momento podemos acceder a la misma a través de una API y crear nuestra propia base de datos para extraer y recuperar mensajes y analizar tanto su contenido (mensaje) como sus metadatos (fecha, hora, localización, emisor, sistema operativo y tipo de hardware que lo emite).

Se estima que hay 500 millones de mesnajes diarios donde expresamos nuestros miedos y alegrías, donde creamos moda o tendencia, donde difundimos material propio o ajeno. ¿Os imageináis poder acceder a toda esa información?.

En el artículo “Twitter to Release All Tweets to Scientists” publicado en Scientific American  el pasado mes de junio nos plantea algunos de las experiencias realizadas a través de mensajes de esta base de datos:

Mediante el análisis de las señales emocionales que se encuentran en los tweets de las mujeres embarazadas, por ejemplo, los investigadores de Microsoft desarrollaron un algoritmo que predice los que están en riesgo de depresión posparto. Y el Servicio Geológico de los Estados Unidos utiliza Twitter para rastrear la ubicación de los terremotos como las personas twittean sobre temblores.

Hasta ahora los científicos han utilizado un número límitado de mensajes obteniendo los mismos a través de una API y extrayéndolos de la gran base de datos de Twitter ya que la explotación de los mismos es libre y gratuita

¿Y si esa base pudiera ser atacada en su integridad temporal (es decir, desde el nacimiento de Twitter)?. Le verdad es que la posibilidad es muy atractiva ya que la información obtenida sería de gran utilidad en numerosos estudios en todos los ámbitos del conocimiento.

Pero se plantean una serie de interrogantes ¿se deberían plantear una serie de condiciones para el acceso a la base de datos?, ¿y para su uso?, ¿debería haber una especie de reglamento ético para el manejo de la información que se encuentra en estos mensajes? o por el contrario ¿debería ser el acceso libre y sin ningún tipo de restricción?

Dejamos estos interrogantes abiertos para que nos deis un poco de luz entre tantas sombras que se nos plantean.

¿Conoces Trello?


Trello¿Conoces Trello?. Así me escribía a través de LinkedIn mi gran amigo en la distancia Francisco Prado  desde Montevideo y me contaba casi telegráficamente las funcionalidades de esta herramienta la cual tardé tan solo horas en probar.

Francisco Prado

Me gustaba que se tratara de un software libre y gratuito desarrollado por Fog Creek Software. Se basa en la metodología kanban un método originalmente popularizado por Toyota en la década de 1980 para la gestión de la cadena de producción y gestión de proyectos.

Los proyectos se representan por tablas (que podemos hacer públicas para compartir o privadas para organizarnos nuestras propias tareas), que contienen listas de tareas (ideas, cosas por hacer, en proceso y hechas). Cada lista contiene una serie de tarjetas (cada una corresponde a una tareas) donde aparece una imagen del responsable de la tarea, el tipo de tarea, fecha, hora y posibilidad de comentarios, check-list e incluso asociarla a archivos almacenados en nuestro disco duro, en GoogleDrive o en Dropbox.Cada tarea puede estar asociada a uno o varios responsables.

Las tarjetas deben pasar de una lista a otra según el flujo desde la idea hasta la ejecución y este movimiento se hace simplemente a través del arrastre de la tarjeta con el dedo.

¿Complicado?, ni mucho menos y este vídeo explicativo nos lo puede mostrar.

Vista previa

Y disponemos de varios vídeos con trucos interesantes:

El programa es multiplataforma con versiones para ordenador, tableta y teléfono móvil tanto en sistema operativo iOS como Windows-Android

Hoy es domingo: El Planeta Libre


Como todos nuestros domingos… algo que no tiene nada que ver ni con tecnología ni con salud.

Un canto a la vida (que es salud).

Esta película fue prohibida por la Unión Europea (UE).

El planeta libre pasó desapercibida tras su estreno, ha sido gracias al boca a boca (y a la cinefilia de internet) que ha podido ser recuperada, convirtiéndose en la atualidad en un referente para tod@ aquel que guste del cine comprometido, con mensaje y entretenido.

Film sencillo e idealista que nos muestra el mundo que podría ser y que el “incuestionable” razonamiento moderno no permite. Una reflexión sobre la dictadura del dinero, la contaminación, el consumismo, las jefaturas…, narrado en clave de comedia de ciencia ficción sin necesidad de estridencias.

Coline Serreau (Caos -2001-, Solutions locales pour un désordre global -2010-) buscó un futuro ideal en valores, organización y forma de relacionarnos, y le salió una sociedad libertaria. No se lió con elaborados discursos teóricos (el/la espectador/a en este sentido llega a las mismas conclusiones sin necesidad de que se las remarquen, lo que es de agradecer), adoptando un tono de comedia (por momentos infantil) que le permite alejarse de las pretensiones intelectualizadoras en las que otr@s hubiesen caído. Puede que parezca ligera e intrascendente pero tras ese envoltorio consigue que su discurso se haga más asequible desarmando las resistencias a cuestionar la importancia real de las cosas, los valores que hemos adoptado por inercia, del empeño en resignarnos a ver un futuro cada vez más deshumanizado.

Hoy es domingo: ¿Es todo gratis en Internet? ¿Nos da la libertad?


Un vídeo de  colgado en su canal de Youtube en el que de una manera muy divertida se nos desmontan dos grandes mitos que aún pretendemos creer: en Internet todo es gratis e Internet nos da libertad.

Un rato de humor para un cálido domingo en la meseta.

El Juramento hipocrático y el Software libre


Tomando la definición de wikipedia, el juramento hipocrático es un juramento público que hacen los que se gradúan en medicina ante los otros médicos y ante la comunidad. Su contenido es de carácter ético, para orientar la práctica de su oficio, es también el juramento que se basa a partir de la responsabilidad del ser humano y conciencia de ella.

Su texto completo

“Juro por Apolo, médico, por Esculapio, Higías y Panacea y pongo por testigos a todos los dioses y diosas, de que he de observar el siguiente juramento, que me obligo a cumplir en cuanto ofrezco, poniendo en tal empeño todas mis fuerzas y mi inteligencia.
Tributaré a mi maestro de Medicina el mismo respeto que a los autores de mis días, partiré con ellos mi fortuna y los socorreré si lo necesitaren; trataré a sus hijos como a mis hermanos y si quieren aprender la ciencia, se la enseñaré desinteresadamente y sin ningún género de recompensa.
Instruiré con preceptos, lecciones orales y demás modos de enseñanza a mis hijos, a los de mi maestro y a los discípulos que se me unan bajo el convenio y juramento que determine la ley médica, y a nadie más.
Estableceré el régimen de los enfermos de la manera que les sea más provechosa según mis facultades y a mi entender, evitando todo mal y toda injusticia. No accederé a pretensiones que busquen la administración de venenos, ni sugeriré a nadie cosa semejante; me abstendré de aplicar a las mujeres pesarios abortivos.
Pasaré mi vida y ejerceré mi profesión con inocencia y pureza. No ejecutaré la talla, dejando tal operación a los que se dedican a practicarla.
En cualquier casa donde entre, no llevaré otro objetivo que el bien de los enfermos; me libraré de cometer voluntariamente faltas injuriosas o acciones corruptoras y evitaré sobre todo la seducción de mujeres u hombres, libres o esclavos.
Guardaré secreto sobre lo que oiga y vea en la sociedad por razón de mi ejercicio y que no sea indispensable divulgar, sea o no del dominio de mi profesión, considerando como un deber el ser discreto en tales casos.
Si observo con fidelidad este juramento, séame concedido gozar felizmente mi vida y mi profesión, honrado siempre entre los hombres; si lo quebranto y soy perjuro, caiga sobre mí la suerte contraria.”
Una de las frases que me gustaría analizar es “ y si quieren aprender la ciencia, se la enseñaré desinteresadamente y sin ningún género de recompensa.” De esta forma los médicos estamos “obligados” a través de este juramento a transmitir nuestros conocimientos (aunque en el juramento se refiere a los hijos de nuestros maestros a quienes trataremos como hermanos).
Siempre se ha hecho así. Tradicionalmente hemos ido como “polluelos” de bata blanca detrás de quienes nos han ido enseñando y de ellos hemos aprendido “lo que hay que hacer” ( y de alguno de ellos “lo que nunca voy a hacer”).
Por esta razón no me gustan los que intentan sacar beneficios a costa de sus conocimientos y cada vez estoy más aliado con los sistemas de propiedad intelectual basados en licencias  “Creative Commons” o la generación de software libre que surge como trabajo colaborativo y desinteresado de muchos programadores e ingenieros que trabajan por crear y mejorar productos poniéndolos a disposición de la humanidad.
La propia Wikipedia surge del conocimiento colaborativo desinteresado, o programas como el navegador Firefox, sistemas operativos como Linux o herramientas tan impresionantes como Zotero.
No pretendo buscar paralelismos ni buscar justificaciones que no necesito. Sí me gustaría destacar que muchos organismos públicos sanitarios apuestan por software libre como el NHS y que algunas comunidades autónomas han intentado con relativo éxito utilizar software libre para uso institucional como Extremadura (con LinEx) que por motivos políticos vió frustrado su desarrollo.
No ignoro los verdaderos motivos por los que el software libre no es utilizado en instituciones públicas (grandes contratos con muchos intereses), pero en tiempos de recortes seguro que se recortan servicios má simportantes y que nos afectan a todos como ciudadanos.