¿Vivimos más felices en la era de Internet?


movilesEstamos todo el día conectados… hiperconectados. Tenemos la necesidad de mirar nuestros terminales y ver las actualizaciones de nuestro grupo en redes sociales y las necesidad des de compartir de forma inmediata lo que nos pasa, lo que pensamos, lo que sentimos.

Esta necesidad hace que tengamos siemrpe una doble comunicación por un lado nuestro entorno real en ese momento y por otro lado nuestro entorno virtual que estamos comprobando de manera cuasi-compulsiva cada pocos instantes.

De esta manera no es infrecuente ver grupos de personas conocidas que están mirando sus pantallas iluminadas comunicándose con otras personas conocidas o no, cercanas o lejanas geográficamente a quienes han llegado a tocar, a oler, a sentir… o no.

Pero… ¿nos estamos perdiendo algo?. ¿Estamos dejando de sentir una felicidad de compartir en el mundo real donde disfrutamos con nuestros cinco sentidos o simplemente están cambiando las formas de compartir?.

incomunicaciónCada vez es más frecuente que grupos de amigos dejen sus terminales móviles en el centro de la mesa, boca abajo, para no ver la pantalal del teléfono, y así potenciar las relaciones tradicionales en vez de tener que hacer un grupo de whatsapp para comunicarse entre ellos.

Pero ¿es cierto que estamos más incomunicados?, ¿la hiperconectividad nos lleva a la incomunicación?, ¿confundimos conexión con comunicación?. O  ¿todas estas preguntas son demasiado apocalípticas y realmente estamos cambiando la forma de comunicarnos y relacionarnos?.

Os dejamos tres estudios publicados sobre la comunicación y la felicidad en la época de Internet.

Life satisfaction in the internet age – Changes in the past decade

Lissitsa, Sabina, y Svetlana Chachashvili-Bolotin. «Life Satisfaction in the Internet Age – Changes in the Past Decade». Computers in Human Behavior 54 (enero de 2016): 197-206. doi:10.1016/j.chb.2015.08.001.

Se trata de un artículo en prensa para ser publicado en enero de este año en la revista Computers in Human Behavior con un estudio realizado en Israel. La investigación se centró en el impacto de la adopción de internet en la satisfacción con la vida. La vital aumentó entre los 18-64 años de edad y se mantuvo estable entre las personas mayores. La adopción de Internet y los usos digitales aumentan la satisfacción vital. Internet se ha consolidado como un canal para aumentar la satisfacción con la vida entre los grupos más débiles.

 

Pero la red nos presenta también su cara más oscura y ocula. ¿Qué pasa cuando se nos plantea una dependencia a esta hiperconexión?, cuando no podemos vivir sin conocer  qué está haciendo nuestro entorno, ni compartir lo que estamos haciendo nosotros.

A hidden type of internet addiction? Intense and addictive use of social networking sites in adolescents

Müller, K.W., M. Dreier, M.E. Beutel, E. Duven, S. Giralt, y K. Wölfling. «A Hidden Type of Internet Addiction? Intense and Addictive Use of Social Networking Sites in Adolescents». Computers in Human Behavior 55 (febrero de 2016): 172-77. doi:10.1016/j.chb.2015.09.007.

El uso intensivo de las redes sociales se correlaciona con criterios de adicción a Internet, aunque no todas la personbas que hace un uso intensivo tienen criterios de adicción. Esta patología tiene una prevalencia en este estudio de 4,1% (chicos) y 3,6% (niñas) con adolescentes entre 11 y 16 de todos los países de la Unión Europea. Euso adictivo se relacionó con la angustia psicosocial y la extoversión se comportó como una variable protectora a este tipo de adicción.

Excessive Internet Use and its association with negative experiences: Quasi-validation of a short scale in 25 European countries

Škařupová, Kateřina, Kjartan Ólafsson, y Lukas Blinka. «Excessive Internet Use and Its Association with Negative Experiences: Quasi-Validation of a Short Scale in 25 European Countries». Computers in Human Behavior 53 (diciembre de 2015): 118-23. doi:10.1016/j.chb.2015.06.047.

Uno de los principales problemas para determinar la prevalencia de la adicción a internet es la falta de definición y de criterios para determinarla. Los autores proponen una definición de excesivo uso de Internet (EIU) como el uso de aplicaciones on line que pone al usuario en riesgo de consecuencias adversas.

Este trabajo es una cuasi-validación del test resumido (5 preguntas) de Uso Excesivo de Internet validado para su uso en encuestas de población general. Se identificó un patrón consistente en todos los paises de la Unión Europea lo que sugiere buenas propiedades psicométricas de la escala. Por otra parte, los resultados indican que la EIU en los niños puede ser un síntoma de otros problemas de conducta en lugar de una condición per se.

Geografía de la felicidad y palabras para la obesidad


fondo xp animadoHa vuelto a ser Ernesto Barrera y esta vez a través de un mensaje en Google+ quien me ha pasado el enlace al artículo que hoy nos va a servir de referencia para nuestra reflexión.

«José Francisco,
Te envío algo que me ha parecido interesante; creo que también te gustan estas cosas.
Me ha llegado alerta de un artículo que analiza emociones expresadas Twitter (USA). La ciudad más feliz es Napa (California)
Se trata del lugar donde, además de rodarse Falcon Crest, se tomó la foto de windows XP. Conocida como Bliss, en castellano se conoció posteriormente como… Felicidad. Casualidades de la vida ;-)»

Luego me preguntan por qué me gusta Internet…. una de las respuestas es ver esa generosidad de «he visto esto y creo que te puede interesar, así que te lo envío».

Muchísimas gracias en público a Ernesto.

La curiosidad (coo no puede ser de otra forma) me pudo y accedí al enlace que me proporcionaba.

Se trata del artículo «The Geography of Happiness: Connecting Twitter Sentiment and Expression, Demographics, and Objective Characteristics of Place» publicado en PLoS One en mayo de 2013.

Los autores, Lewis Mitchell, Morgan R. Frank, Kameron Decker Harris,Peter Sheridan Dodds y Christopher M. Danforth nos presentan una detallada investigación de las correlaciones entre las expresiones en tiempo real de las personas realizadas en Twitter y una amplia gama de características geográficas, demográficas y de salud emocional en diferentes localizaciones de Estados Unidos.

Se ha realizado a través de un conjunto de más de 80 millones de mensajes de Twitter geolocalizados donde se han analizado palabras claves que designan estados de ánimo concretos, selección de determinadas palabras y la longitude del propio mensaje.

Todos estos datos se han cruzado con datos obtenidos con encuestas anuales de salud que se han llevado a cabo en el mismo año 2012 en más de 400 ciudades de 50 estados.

Este estudio demuestra cómo las redes sociales (Twitter) tanto en la estructura del mensaje como en el propio contenido del mismo pueden ser predictores o evaluadores en tiempo real de medidas poblacionales (especialmente en la tasa de obesidad).

feliz,infeliz
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A través de un análisis cualitativo de las palabras de cada mensaje en twitter (dando valores positivos a palabras que representan  emociones positivas y negativos a las que representan emocioens negativas), pudieron determinar la ciudad más feliz (Napa– California) y la menos feliz (Beaumont-Texas).

De esta forma se daba valores «emocionalmente positivos» a palabras o expresiones como «lol», «beautyful», «hope», «deal», «christmas», «good» y valores «emocionalmente negativos» a palabras o expresiones tales como «shit», «damn», «bitch», «hell», «bad», «ass» o «bored».

Aunque es muy aventurado definir una ciudad como «feliz» o «infeliz» por el contenido de sus mensajes, sí nos puede dar una idea del estado anímico de sus habitantes.

Pero el estudi no se uqeda en una mera descripción de los mensajes ni en el valor «positivo» o «negativo» de su contenido, sino que va más allá correlacionando palabras con nivel de educación.

Así las palabras que se correlacionan con niveles educativos más altos son: «café», «pub», «software» o «yoga» y las que se correlacionan con niveles educativos más bajos son «me», «love», «my» o «like». Llama la atención a los investigadores que las palabras que se correlacionan con niveles educativos más altos son palabras más largas y las que se correlacionan con niveles educativos más bajos son más cortas (generalmente monosílabos o bisílabos).

Se ha realizado también un estudio de correlación entre palabras relacionadas con la comida y la obesidad de forma que palabras como «macdonald», «eat», «wings», «hungry», «heartburn» o «ham» tienen una correlación positiva y otras palabras como «cafe», «sushi», «brewery» o «restaurant» tienen una correlación negativa.

El artículo es de lectura muy recomendable y nos muestra un gran campo potencial de investigación cualitativo en el que podemos relacionar nuestras formas de relacionarnos y el lenguaje que utilizamos con variables de salud.