Pilar, Conchi y Pilar


Estos son los nombres de las tres compañeras auxiliares administrativos del Centro de Salud de «El Naranjo» de Fuenlabrada en Madrid que fueron brutalmente agredidas el viernes pasado por un hombre armado con un hacha.

Ayer se realizó una concentración durante 5 minutos tanto en turno de mañana como en el de tarde en los Centros de Salud de la Comunidad de Madrid en repulsa por este brutal ataque.

Las heridas físicas van evolucionando de forma adecuada, pero las heridas psicológicas tardarán tiempo en cicatrizar.

Un beso muy grande desde esta bitácora y nuestros deseos de recuperación lo más rápido posible.

Os dejo con unas imágenes de mi centro de salud en el momento de la concentración:

Jornadas de Residentes #SoMaMFyC


Un sabor agridulce han dejado estas jornadas.

Por un lado el éxito de organización y de público asistente a las mismas me han hecho regresar a casa muy satisfecho. Personalmente ha sido un lujo participar en una mesa con unos compañeros generosos que quieren compartir su saber (Noelia Caballero, Raquel Gomez y Rafa Bravo); un lujo estar entre residentes, jóvenes médicos con gran entusiasmo (un saludo a José Andrés y a Clara Benedicto) y ganas de trabajar; y un lujo haber desvirtualizado a grandes personas de las que estoy seguro vamos a seguir hablando (un saludo ya desvirtualizado a Rafa Cofiño y a Salvador Casado). La enhorabuena a los Comités Organizador y Científico por tan gran evento.

Un momento de lujo en una mesa muy especial

 

Falto yo que estoy haciendo la foto…

 

Por otro lado la tristeza, la rabia, la impotencia y el dolor. Me he formado en la antigua Área 9, he trabajado en varios Centros de Salud de Fuenlabrada y la noticia de la agresión a tres compañeras del Centro de Salud de «El Naranjo» (por cierto, nos hemos enterado mientras realizábamos la mesa 2.0 a través de Twitter) nos ha dejado a todos muy afectados.

Desde estas líneas un abrazo muy grande a ellas, a sus familiares, compañeros y amigos en estos momentos duros que aunque por ahora no tememos por sus vidas, sí nos hace plantearnos a todos nuestra situación de vulnerabilidad con los pacientes.

Esperemos que quien tiene el poder de tomar decisiones sea capaz de hacer algo.