Urgencias.


Hoy no hablaremos de tecnología. Os queremos dejar la visión lúcida de un personaje muy popular como es Risto Mejide de la labor de los sanitarios, del significado de la salud para las personas y del papel obligado de los políticos, como servidores de la comunidad, para mantener unos servicios sanitarios (asistenciales o de dependencia) alejados de la cartera política y del juego partidista.
La buena salud y la accesibilidad al sistema sanitario aumentan la productividad de un país y mantienen unos niveles de felicidad y satisfacción altos entre los ciudadanos. La buena atención de nuestros mayores es una obligación de quienes ahora somos más jóvenes.
Dejemos de hablar de productos interiores brutos y hablemos de producto de felicidad bruta (educación, salud, empleo).
Estos temas son los que nos preocupan a los ciudadanos, están por encima de nuestras ideologías y no deben ser herramientas de partido que sirvan para contentar a los votantes de uno u otro lado.