Apps para pacientes. Un estudio de IMSHealth


La empresa IMSHealth, una de las mayores empresas encargadas de evaluación tecnológica en salud, ha realizado un informe en octubre de 2013 titulado: «Patient Apps for Improved Healthcare. From Novelty to Mainstream»

El estudio se ha hecho sobre las 16.275 apps (aplicaciones) en legua inglesa existentes en la iTunes Store de Apple en junio de 2013 sobre salud dirigidas a los pacientes. El total de aplicaciones que se encontraban en la tienda de aplicaciones de Apple bajo los epígrafes de «salud y bienestar» o «medicina» en el momento de realizar el estudio era de 43.689 de las que se excluyeron 20.007 aplicaciones por considerar que no aportaban un enfoque sanitario (relacionadas con «wellness», «fitness», hipnosis, cromoterapia…). De las 23.682 restantes se excluyeron 7.407 aplicaciones que iban dirigidas a profesionales sanitarios y no a población general con lo que quedan las 16.275 apps sobre las que se ha realizado el estudio.

Las principales conclusiones de este estudio son:

  1. El mercado de aplicaciones sanitarias crece de forma progresiva, pero la mayoría de ellas versan sobre temas poco relevantes y con una relación muy tangencial con la salud.
  2. La mayoría de ellas no crean una real interactividad y podrían haber sido realziadas en otro soporte en vez de una aplicación para terminar móvil sin perder ni ganar funcionalidades específicas.
  3. La mayoría de las aplicaciones tratan sobre hábitos de vida saludables. Muy pocas de ellas sobre enfermedades concretas o sobre aspectos de autogestión de la enfermedad o de la salud del paciente.
  4. Aún existen áreas significativas de vacíos por cubrir por funcionalidades de aplicaciones en la historia natural de la mayoría de las enfermedades.
  5. Un 50% de las aplicaciones se pueden descargar de forma gratuita y existen numerosas empresas desarrolladoras.

Los investigadores clasifican las aplicaciones según sus funcionalidades y establecen las siguientes seis categorías:

  • Información: Proporcionan información en una variedad de formatos (texto, foto, video). Representaron casi el 75% de las aplicaciones analizadas (10.850 de las estudiadas). La mayoría de ellas podrían tener el formato de aplicación para móvil o cualquier otro formato de los disponibles para internet por lo que el hecho que hayan sido convertidas en aplicación no ofrece un valor añadido a la funcionalidad.
  • Instrucción: Proporcionan instrucciones para el usuario (5.923 de las estudiadas)
  • Registro: el usuario captura los datos introducidos (5.095 de las Apps analizadas)
  • Guía: Ofrecen orientación sobre la base de la información introducida por el usuario, y puede ofrecer, además, un diagnóstico, o recomendar una consulta con un médico/ un curso de tratamiento
  • Recuerdo /Alerta: Proporcionan recordatorios para el usuario
  • Comunicación: Proporcionan comunicación con el profesional de la salud/proveedor / pacientes y / o provee enlaces a las redes sociales.

Algunas de las aplicaciones pueden estar en varias categorías de forma simultánea.

En general el camino que nos queda por recorrer en las aplicaciones para terminales móviles dirigidas a los pacientes es largo. Debemos:

  • Establecer qué tipo de información/formación queremos ofrecer. Ésta tiene que ser útil e independiente y generada por profesionales sanitarios. Es frecuente que no se conozca ni quien ni cuando se ha generado la información. sería muy deseable que toda información sanitaria existente en una aplicación tuviera una referencia explícita de dónde se ha obtenido.
  • Determinar el formato. No hay que llevarse por la moda y hacer aplicaciones de todo. Hay utilidades que se deben realizar en otros formatos soportados por Internet. Para plantearse que un proceso, información, muestra o recogida de datos sea una app debemos sobre todo tener en cuenta si esos datos o información se van a demandar en cualquier momento para tener una acción inmediata o se trata de una consulta más genérica que no tiene porqué estar en un formato de aplicación sobre un dispositivo movil.
  • La relativa facilidad para crear aplicaciones hace que personas sin grandes conocimientos puedan crear una aplicación y subirla a un almacén de apps. Por un lado tiene la ventaja de que se «democratiza» el mercado pero el inconveniente que a veces la calidad técnica y la usabilidad de las misma es muy mala por lo que la propìa dificultad de manejo de la aplicación hace que su utilidad se vea reducida.

Nos gustaría que se hiciera un estudio similar para las aplicaciones en español tanto para paciente como para profesionales y que pudiéramos tener una serie de guías para evaluar las mismas y así poder determinar qué aplicaciones son útiles para nosotros en la consulta y qué aplicaciones podemos prescribir a nuestros pacientes con unos mínimos de calidad.

Hemos llegado a este estudio a través de la entrada Apps para pacientes del blog «En observación…» de Inma Grau. Inma, ya estás entre nuestros favoritos!

App del Plan Nacional Sobre Drogas


Plan Nacional Sobre DrogasEl Plan Nacional Sobre Drogas ha sacado una aplicación para dispositivos portátiles (tabletas y teléfonos inteligentes) de distribución gratuita.

Esto es siempre una buena noticia ya que la modernización de los servicios públicos es una necesidad, pero en este caso, al igual que ha pasado con la aplicación Libres sobre violencia hacia la mujer del Ministerio de Sanidad, servicios Sociales e Igualdad, misma institución de la que depende el Plan Nacional Sobre Drogas, tenemos algunos peros.

No nos queda muy claro hacia quien va dirigida la aplicación ya que tiene secciones que claramente van dirigidas a profesionales  (sobre todo información sobre el centro de documentación, historia y funcionamiento del Plan Nacional, datos del Observatorio Español sobre Drogas, guías de Buenas Prácticas) y otra parte va dedicada a los jóvenes donde se hace un repaso de las principales drogas (tabaco, alcohol, marihuana, cocaína, heroína y drogas de síntesis) a través de vídeos informativos, experiencias personales y una interesante sección sobre mitos y realidades.

Si la aplicación va fundamentalemnte dirigida a profesionales hay secciones que quedan demasiado difusas y de difícil visualización en un terminal móvil ya que se trata de conexiones a páginas web que están poco optimizadas para estos terminales de manera que su lectura y manejo de enlaces se hace muy complicada a través de una pantalla pequeña.

Si la aplicación va dirigida a jóvenes con el objetivo de informar y prevenir el consumo de drogas se queda demasido corta y muy aburrida para un público objetivo muy joven. ¿Por qué no se ha utilizado el juego como vía de enganche de este público tan joven?, ¿por qué no se ha creado una posibilidad de interacción o posibilidad de subir preguntas para que sean contestadas por las personas que trabajan en el PNSD?.

Los jóvenes son grandes usuarios de redes sociales y las están utilizando para el comercio a pequeña escala de drogas, sobre todo con los ejemplos de la entrada anterior donde se ve un uso de Instagram totalmente diferente para el que había sido creado. Vemos como los jóvenes, usuarios expertos de web 2.0, van varios pasos más allá que los adultos que intentamos estar a la altura creando aplicaciones para ellos sin contar con ellos.

Según la presentación de esta app en la página web del PNSD, la aplicación tiene como objetivos prioritarios:

  • Informar sobre los riesgos de cada una de las principales sustancias adictivas (tabaco, alcohol, cannabis, cocaína, heroína, drogas de síntesis y otras) así como de otras conductas adictivas (ludopatía). Incluye testimonios de expertos además de una serie de cuestiones denominadas “mitos y realidades” que contestan a las principales dudas acerca de cada una de ellas.
  • Informar sobre qué se puede hacer ante la sospecha o evidencia de consumo por parte de un familiar o conocido y como deben de reaccionar los padres ante signos de alarma de posibles consumos.
  • Informar de los delitos, penas y sanciones que supone el cultivo, elaboración, tráfico y posesión de drogas tóxicas ilegales, según la legislación vigente que también se encuentra referida, de modo resumido en la aplicación.
  • Informar sobre los recursos que existen para asesorar y tratar las adicciones, dependientes de las distintas administraciones públicas, por medio de un mapa de centros que incluye un geolocalizador de los mismos.
  • Proveer a los profesionales de manera ágil, información relacionada con el Plan Nacional sobre Drogas incluyendo: la Estrategia Nacional, el Plan de Acción, encuestas e indicadores del Observatorio Español sobre Drogas, conexión con el Centro de Documentación y un enlace a la base de datos de la Unión Europea EDDRA que proporciona información sobre programas de prevención, tratamiento y reducción del daño que constituyen ejemplos de buenas prácticas tras haber sufrido una evaluación sumamente rigurosa.
  • Dar a conocer la existencia y actividades del Fondo de Bienes Decomisados incluyendo las subastas de bienes que gestiona.
  • Dar a conocer información relevante en relación con las convocatorias de subvenciones que gestiona anualmente la Delegación del Gobierno con créditos presupuestarios o procedentes del Fondo de Bienes Decomisados (ONGs, Investigación, Corporaciones Locales).

La aplicación está disponible de forma gratuíta para iOS (AppStore) y Android (GooglePlay). Se ha lanzado al mercado en su versión 1.0 el día 17 de noviembre de este año. Precisa conexión a Internet para descarga de parte de su contenido (vídeos, materiales en pdf y enlaces a otras páginas web) ya que se trata de una adaptación de contenidos en web a un formato en aplicación.

La campaña de lanzamiento ha sido bastante movida en medios de prensa tradicionales e Internet y nos llama la atención una serie de titulares de prensa que parecen excesivamente triunfalistas como  «Una ´App´ previene el consumo de drogas entre los jóvenes» o «Una app para prevenir el consumo de drogas» ya que la aplicación en sí misma no es preventiva de nada.

Una buena intención que veremos que futuro tiene pero parece que en principio poco enganche va a tener entre los jóvenes y poca aplicación entre los sanitarios ya que podemos acceder a gran parte de la información de la aplicación desde un orddenador en la consulta, con pantalla más grande y fácil de leer.

Posiblemente lo más novedoso es la geolocalización a través de GoogleMaps de los centros de asistencia de ayuda al consumidor que no está disponible en la web y sí en la aplicación.

Os dejamos con el vídeo que han editado para presentar la aplicación.