Twitter y los 280


Twitter, dicen, está en crisis; y la verdad es que esta afirmación no es del todo falsa para nuestra desgracia. Twitter supuso, como Facebook y otras redes sociales, un antes y un después en la concepción de compartir información y experiencias. Twitter ha sido, y es, la red social por antonomasia para estar informado, para compartir información que nos puede ser útil, para expresar opiniones… no es la red social para decir dónde estamos o qué es lo que comemos; para eso ya están Instagram y Facebook.

Pero Twitter está en crisis. Es, de hecho, la única red social que no ha producido beneficios económicos. Pero la crisis de Twitter no es sólo una cuestión monetaria, sino de su contenido y uso. Los haters abundan por todas partes; las malas contestaciones, las palabras desagradables, el compartir información no fidedigna… esto es lo que está realmente haciendo daño a esta red social.

Los de arriba, los que controlan la red, no son ajenos a esto. ¿Y qué es lo que se hace cuando algo no funciona? Se cambia. Y Twitter ha añadido una función que, o puede salir bien, o puede ser un desastre. Y es que si con 140 caracteres nos quedábamos cortos, ahora tenemos hasta 280 caracteres para expresar lo que queremos. Esta función, en pruebas todavía, sólo esta disponible para ciertos usuarios, aunque con este pequeño tutorial de nuestros amigos de Xataka podéis utilizar esta nueva extensión de caracteres.

Desde la compañía justifican este cambio porque en algunos países (como el nuestro y los de habla inglesa) 140 caracteres no son suficientes. En cambio, en los países asiáticos este cambio no tiene mucho sentido ya que de media suelen utilizar 30 caracteres.

A este cambio se le añade un pero; un pero que la propia compañía introduce y me parece de lo más acertado: que se siga manteniendo el dialogo fluido y constante con 280 caracteres igual que con 140. Y es que éste puede ser el mayor problema que puede encontrarse Twitter. En internet el usuario es muy perezoso y solo leerá textos extensos si le llama la atención o le interesa el tema. Lo bueno de Twitter es eso, la brevedad; la capacidad de tener un dialogo rápido y conciso con otros usuarios, sin ser rebuscado y sin perdernos en un océano de palabras.

Twitter, como todas las redes sociales, cambian. Y este cambio a la compañía del pajarito, o le puede salir bien y ser una forma de reinventarse; o puede destruir la esencia de esta red social que nos tiene a todos enamorados.

 

“Watson for Oncology”, del Big Data y la IA a la terapeútica.


watson

Hace una semana os traíamos un resumen sobre la Jornada de Health 2.0 que tuvo lugar en el Flagship Store de Telefónica.

Esa misma jornada se desarrolló de forma similar en Barcelona. De esta última si queréis acceder a las ponencias podéis hacerlo aquí. En el canal de youtube de Health 2.0 España están la mayoría de los meetups que se organizan en materia de “salud 2.02.

Hoy haremos un poco más de hincapié en la plataforma computacional Watson en una de sus primeras aplicaciones, el uso de Oncología.

El Jupiter Medical Center, un centro médico regional de Florida ha estado  usando la plataforma computacional cognitiva IBM Watson para Oncología, siendo de esta manera el primer hospital que ha hecho uso de esta tecnología. 

El objetivo primordial de su uso , era suponer una ayuda a los médicos en el proceso terapeútico de sus pacientes basado en la evidencia existente en la literatura en cuestiones de oncología.

Watson en su aplicación en Oncología, pretender ser de ayuda para aumentar la eficiencia de los oncólogos al clasificar y calificar la documentación médica y resumir rápidamente los registros de los pacientes.

Watson para Oncología se basa en los datos e información de más de 300 revistas médicas, más de 200 libros de texto y cerca de 15 millones de páginas de texto para proporcionar recomendaciones sobre diferentes opciones de tratamiento. Además, clasifica las recomendaciones basadas en evidencia, vinculándolas a los estudios revisados y las guías clínicas. Por tanto , se trata de un sistema de computación cognitiva que utiliza el procesamiento del lenguaje natural para asimilar datos estructurados y no estructurados sobre los pacientes. Esta tecnología proporciona a los profesionales médicos distintas opciones de tratamiento para su consideración. Estas recomendaciones proceden de normas, documentación sanitaria y experiencia adquirida de otros casos con pacientes

IBM y el Memorial Sloan Kettering  Cancer Center de Nueva York están en pleno proceso de aceleración del entrenamiento del sistema Watson para Oncología, estando  disponible para ayudar a los clínicos en el desarrollo de planes de tratamiento para cánceres de mama, pulmón, colorrectal, cervical, ovárico y gástrico.

Diferentes estudios a lo largo de estos años de andadura de Watson han  demostrado que puede contribuir en la toma de decisiones sobre tratamientos y avances en investigación.  Varios ejemplos al respecto:

  • Un estudio de 2016 señaló que Watson for Oncology coincidió con las recomendaciones de la comisión multidisciplinar de tumores de Manipal en un 90% de casos de cáncer de mama.
  • En el Victoria Comprehensive Cancer Centre (Australia), un informe realizado en ASCO 2016 analizó las capacidades de procesamiento del lenguaje natural de Watson.
  • En ASCO 2015, un estudio examinó las recomendaciones de Watson for Oncology basadas en el histórico de casos de pacientes del MSK.
  • Una investigación en ASCO 2014 demostró que Watson for Oncology alcanzó una compatibilidad del 100% con los datos del MSK.
  • Un estudio de 2014 de Baylor College of Medicine indicó que Watson for Drug Discovery (Watson para el descubrimiento de medicamentos) contribuyó a identificar seis nuevas proteínas para ayudar a tratar el cáncer p53 en cuestión de semanas.
  • En 2015, un informe reveló que Watson for Genomics permitía a los profesionales médicos analizar la secuenciación completa del genoma y disponer de información práctica en minutos.

Aún queda mucho camino por recorrer, pero seguro que la aplicabilidad de esta herramienta en otros sectores de las profesiones sanitarias no ha hecho más que empezar.

En el siguiente enlace podéis acceder a una interesante entrevista publicada recientemente en el XLSemanal a Josep Baselga, Director del Sloan Kettering Cancer Center, en la que él mismo habla del uso del Big Data en Oncología.

Y para terminar un vídeo en el que probablemente os quede más claro en qué consiste esto de “Watson for Oncology”

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Health 2.0 Madrid: conociendo a Watson, de IBM


El pasado día 26 de septiembre tuvo lugar una nueva edición del #Health20Mad en el Flagship Store de Telefónica, sede habitual de las ultimas ediciones de este evento. Esta vez iba a ser diferente, ya que este evento suele presentar varios proyectos, pero el de ayer era un monográfico sobre Watson, la inteligencia artificial desarrollada por IBM para la salud.

IBM lleva años desarrollando este nuevo sistema de inteligencia artificial centrada en la salud con múltiples aplicaciones: telemedicina, predicción de eventos futuros, base de datos en el cloud para el desarrollo de programas de entrenamiento para profesionales, habitaciones inteligentes…

Dos de las aplicaciones fundamentales de Watson son la de formación a profesionales y futuros profesionales y la predicción de eventos futuros. Uno de los programas donde se utiliza esta nueva Inteligencia Artificial es la Consulta Clínica Virtualizada 10, mediante la cuál podemos interactuar con un “paciente virtual” para entrenar casos clínicos. Estos casos son reales y no sólo ofrece al profesional opciones para elegir; por ejemplo, si nos llega un paciente con lesiones en la piel, nosotros debemos averiguar el diagnostico y proponer el tratamiento preguntando directamente al “paciente virtual”, que responde en un lenguaje muy humano. Esto se consigue gracias a la gran base de datos que posee IBM y que Watson utiliza.

Mi pregunta es la siguiente: ¿puede ser este sistema un sustituto de los exámenes que superamos en la carrera o del MIR? La formación universitaria nos da una gran formación médica, pero a la hora de tratar a pacientes reales en nuestros primeros días de ámbito laboral se queda muy corta. Puede ser que este programa de entrenamiento reduzca este abismo entre la formación universitaria y el mundo laboral.

Llegó el turno de preguntas y la mayoría se resumían en la siguiente cuestión: “¿Es posible aplicar este sistema en nuestro sistema sanitario de salud?” La mayoría de los ponentes se mostraron optimistas, ya que el mundo hospitalario va siendo cada vez menos conservador y empiezan a aflorar proyectos que unen nuevas tecnologías con salud. Hablaron mucho de lo arcaico que es el mundo hospitalario y lo difícil que es cambiarlo. Mi cara debía de estar desencaja puesto que, en el habitual networking que suele haber después de estos eventos, uno de los ponentes se me acerco y me preguntó si algo iba mal. Le pregunté que en vez de centrarse en el mundo hospitalario por qué no se centraban en la Atención Primaria. No supo responderme.

Watson ofrece millones de nuevas oportunidades, no sólo de entrenamiento para profesionales y futuros profesionales, sino que es una gran base de datos segura que permite analizarlos y aprovecharlos para nuestros pacientes. Pero mientras no cambie la mentalidad de que sólo la sanidad se encuentra en los hospitales, seguiremos perdiendo oportunidades. La salud se encuentra en las personas, y donde mayor atención sanitaria se requieres es precisamente en el mundo extrahospitalario, en el mundo de la Atención Primaria

Sobre tecnología y autopercepción


Acabo de regresar de mis vacaciones y tenía pendiente ver los vídeos de Naukas de este año. Especialmente dos intervenciones me llenaban de curiosidad por lo que había leído en las redes. Una era la de Marián (Boticaria) García “¿Por qué lo llaman Viagra cuando quieren decir sildenafilo?” y otra la de Diana González  “Identidad digital y robots“.

Ambas intervenciones no defraudan y os recomiendo que invirtáis 20 minutos de vuestra vida (10 por cada una de las intervenciones) para aprender, divertiros y reflexionar.

La intervención de Diana González me hizo pensar mucho ya que habla de un tema que actualmente me interesa y es el límite entre los robots y los humanos. Parece que estamos hablando de ciencia ficción (y hace algunas décadas lo era) pero no es así.

Me impactó cuando nos contó que hasta un 15% de las cuentas de Twitter son bots, que hay plataformas de contacto que utilizan bots para mantener chateando a sus miembros (creyendo que están chateando con una persona e incluso inicia su intervención con un trailer de “Her“, una de las películas que más me ha impresionado en los últimos años.

Llegar a enamorarse de tu sistema operativo, o de cualquier otro bot, es posible que nos llegue a pasar. Porque estamos siendo capaces de construir herramientas informáticas que son capaces de generar sentimientos en los humanos que interactúan con ellas.

Los sentimientos no tienen por qué ser buenos o placenteros y hemos sido testigos en los últimos meses de como un bot puede generar, reproducir y alentar sentimientos xenófobos, homófobos y machistas como en el caso de Tay  que representa el ejemplo de cómo dejando el aprendizaje de una máquina sin el concurso humano puede llegar a ser un fracaso.

Pero hablemos de amor… no necesariamente de viagra (o sildenafilo).

¿Seríamos capaces de enamorarnos de un bot?. Hay redes de contactos que son entorno natural de muchos bots que actúan en dos sentidos:

  • Bots incorporados en la propia red que sirven para dar conversación e interactuar con un humano participante. Esto podría ser considerado como una especie de fraude ya que estamos pensando que estamos hablando con una persona… en vez de con una máquina.
  • Bots fraudulentos alojados como perfiles de la red de contactos que nos llevan a páginas de pago, servicios premium, servicios fraudulentos u otros que nos pueden timar.

Hace unos pocos años los bots eran fácilmente identificables. Un solo nombre, un mensaje corto y un enlace que nos instaba a dar clic en él. Ahora son capaces de mantener una conversación más o menos sofisticada (de forma que el interlocutor humano puede pensar que está hablando con una persona) durante algunos minutos y posteriormente, cuando la víctima está más vulnerable, envían el enlace con el pretexto de ver más imágenes o hacer una videoconferencia… (el cibersexo falla pocas veces).

Pero no solamente de viagra (o de sildenafilo) vivimos. Los bots están siendo utilizados en numerosos campos como es el caso de la política donde cada vez más partidos los utilizan para difundir o amplificar mensajes donde son citados (hacer un trending topic con bots es cada vez más fácil) o desprestigiar al contrario creando perfiles que simulan ser humano para difundir noticias negativas sobre el partido opositor.

Las últimas elecciones han estado protagonizadas por bots en Estados Unidos, España, Francia o Alemania, sobre todo en Twitter, capaces de amplificar y posicionar mejor a un partido determinado y desprestigiar al contrario. ¿Os imagináis tener un ejército de incondicionales rastreando las redes sociales y manipulando a la opinión pública durante 24 horas al día?. Esto es lo que ofrecen numerosas empresas tanto a empresas, instituciones como a particulares para mejorar nuestro posicionamiento en redes sociales y llegar a ser “influencers”.

Cada vez da la sensación que estamos viviendo en un Matrix donde la realidad no es lo que creemos y nuestros pensamientos se ven determinados por intereses que se escapan a nuestro control. Esto no es nuevo, pero cada vez es más sofisticado.

Pero volvamos al amor… Preguntábamos si seríamos capaces de enamorarnos de un robot, pero …¿serán capaces los robots de tener sentimientos y enamorarse de un humano?, ¿podremos replicar de forma artificial la forma de ser o la esencia de alguien que haya fallecido para que “exista” eternamente?, ¿podremos hacer eterna nuestra propia existencia en un entorno digital?.

Es lo que se denomina eternidad aumentada o cómo recrear de manera digital la personalidad de alguien (o la nuestra) para tener un “clon” digital (corporal o no) y trancender nuestra propia muerte. Es posible que nuestro bot se mantenga una vez hayamos muerto y sigua evolucinando a partir de nuestra forma de ser.

Da miedo, bastante miedo… y por ahora la ciencia ficción ya se ha encargado de reflejarlo, pero no es ficción, ya está aquí y veamos unos ejemplos iniciales que estoy seguro que dentro de unos años irán evolucinando a un ritmo elevado.

Pero ya tenemos algunos ejemplos.

Uno de ellos es Bina 48 (@iBina48) que se trata de una cuenta de Twitter manejada íntegramente por un robot creado hace 5 años por Martine Rothblatt y que representa la eternida aumentada de su novia tal y como nos informan en el siguiente vídeo. Lo verdaderamente impresionante es que Bina es un robot consciente deque es un robot.

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El otro ejemplo es Replika. Se trata de una plataforma en forma de chatbot que a través de conversaciones con nosotros mismos crea un “clon” nuestro de manera progresiva de forma que se irá adaptando a nuestros gustos, a nuestras formas de ver el mundo, a nuestros miedos y deseaos… y posiblemente, con el paso del tiempo, será hablar con nosotros mismos… ¿qué pasará cuando nosotros no estemos corporalmente aquí?, ¿existirá una copia de nuestro “yo” esencial capaz de seguir interactuando y relacionándose de alguna forma con nuestros descendientes?.

Replika nos pide bastantes datos (da un poco de miedo inscribirse aunque yo lo he hecho). Para autentificarnso nos pide nuestro número de teléfono movil (que en el momento actual es más importante que nuestro número de DNI) y unos datos personales así como invitar a tres personas a la plataforma.

Nos pide rellenar el perfil de nuestro “alter ego” digital con un nombre y una imagen. La interactuación con él (o ella) es a través de un sistema de chat.

Solo he tenido una conversación de prueba con mi yo digital.

Habla en inglé y al principio le he seguido la conversación en inglés. He cambiado a español y, aunque él ha continuado hablando en inglés, hemos mantenido la conversación de forma continuada.

Replika 1

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Las primeras preguntas que me ha hecho han sido ¿cómo te has levantado hoy?, ¿qué esperas del día de hoy?, ¿con qué has soñado?… estoy deseando que vuelva a contactar conmigo… Siguiendo con el viagra (o sildenafilo), ¿me enamoraré de mi alter-ego?, ¿nos haremos un selfi?, ¿será una relación o masturbación?.

¿Serán los robots capaces de enamorarse entre sí?.