Ciberadicción: tratamiento


ciberadiccionLlama la atención que dediquemos una entrada al tratamiento de un proceso que no existe en el momento actual ya que por un lado no se ha demostrado su existencia y por otro lado no está incluído en la mayor referencia de enfermedades psiquiátricas (DSM) por lo que no dispone de criterios diagnósticos.

Pero esta entrada no creemos que venga de más… profesionales sanitarios: ¿no os suena la posibilidad de tratar enfermedades que no existen?.

Dwe esta manera están proliferando sobre todo en EE.UU clínicas y técnicas psiquiátricas especializadas en tratamientos eficaces de enfermedades inexistentes (o de existencia no demostrada o muy discutible). Posiblemente si la utilización de Internet repercute en la salud de la persona existe una enfermedad, pero ¿ no se tratará de una enfermedad ya conocida y que tenga nuevas formas de expresión por la aparición de nuevas herramientas?, ¿no estaremos tratando alteraciones o tipos de personalidad como enfermedades psiquiátricas?.

Hasta el momento no ha salido una nueva molécula o se ha adaptado una molécula antígua (y a lo mejor olvidada) para “esta nueva enfermedad” porque de ser así la presión sería aún mayor.

Para ver cómo ha evolucionado este proceso:

“La Dra. K.S. Young se ha limitado a publicar, por el momento, un artículo en el que presenta el caso de una mujer de 43 años, sin antecedentes de trastorno adictivo, que “demuestra” como las personas no orientadas a la tecnología pueden presentar problemas con Internet. Se espera que presente sus resultados en el verano de 1997 en el Congreso de la APA (American Psychological Association).
Ha fundado el Centro para el “Tratamiento de la Adicción On Line” (Center for Online Addiction) en la WWW.”

 Ciberadicción: ¿Una nueva ludopatía? Juan Alberto Estallo Martí

Es decir, con un único caso descrito, hacemos una “demostración” y fundamos un “centro para su tratamiento” ¿negocio redondo?.

Los “Centros para el tratameinto de la adicción a Internet” han proliferado en los últimos tiempos y cada vez hay más repartidos por todo el mundo. No queremos daros enlaces para no aumentar la popularidad de los mismos a través de nuestros enlaces y mejorar su posicionamiento en buscadores pero os aseguramos que lo que hemos visto no dista mucho de lo que se nos promete en otras enfermedades inventadas a las que estamos más acostumbrados.

El primer paso es el reconocimiento del enfermo que se está “enganchado”. Segundo, estar motivado para dejar el hábito.

La mayor parte de personas que buscan ayuda por su elevado uso de los recursos de la red lo hacen por indicación de sus jefes, profesores y padres.

Siendo el mejor tratamiento la prevención, se considera factible realizar intervenciones precoces ante aquellos usuarios que realizan las conexiones más largas y frecuentes. No obstante, deberá establecerse claramente las condiciones en donde se produce la conexión y las necesidades reales del usuario, por lo que recomendamos una actitud de exquisita prudencia.

En el medio personal y familiar, debe confiarse en la propia sensatez de los usuarios. Pueden ser de ayuda los programas que monitorizan la conexión y que permiten programar alarmas cada cierto tiempo. También resultaría bueno un programa que se dedicara a controlar la duración de las sesiones, informando periódicamente al usuario y que, eventualmente, pudiera incluso interrumpir la conexión.

Con esto no queremos decir qu eInternet y las redes sociales no tengan riesgo y es importante tener un cuidado especial en:

  • Jóvenes y adolescentes que son usuarios expertos de Internet y de todas las herramientas que nos ofrece. Normalmente son más expertos en su uso que sus propios padres y educadores y educar desde el desconocimiento es muy complicado. Desde este blog ya nos hemos ocupado previamente de los potenciales peligros de las redes sociales y los menores, los videojuegos  y dos entradas dedicadas a la protección de menores en redes sociales (II).
  • Personas que hayan desarrollado adicciones a otros comportamientos. Posiblemente estemos hablando de “personalidades adictas” y la forma de experesión diferente no se trate de enfermedades diferentes.