Reflexiones de veraneo II: estado de la eSalud en el momento actual.


cabo_de_gataMuchas expectativas se tenían con la eSalud y posiblemente ahora estemos en un momento de meseta sensata que sigue a las altas miras que se planteaban en un inicio. Cuando surgen nuevas herramientas o nuevas perspectivas para intentar solucionar problemas las primeras elucubraciones que se realizan suelen ser demasiado ambiciosas.

Posteriormente nos damos de bruces contra la realidad y empezamos a ver los inconvenientes (políticos, económicos, estructurales, técnicos, éticos…) y estos grandes objetivos iniciales se hacen más realistas.

No creo que la eSalud se haya diluído, sino que más bien nos hemos hecho más sensatos en sus objetivos. Hace unos años a todo le precedíamos con la “e” o con la “tele” y se nos llenaba la boca con proyectos “tele-cualquierespecialidadmédica” y se llenaban los periódicos de titulares con políticos de turno con “teleproyectos telesanitarios” por doquier.

Desde nuestra perspectiva en atención primaria es cierto que tenemos numerosos avances y algunos logros en la gestión de la salud a través de herramientas basadas en red. Si bien los logros son diferentes y desiguales en diferentes comunidades autónomas, en los últimos años tenemos avances en bastantes aspectos:

  1. Posibilidad de cita de los usuarios a consultas a través de multiplataforma. Aunque es posible la cita presencial, por Internet y en algunos casos a través de alguna aplicación por smartphone, parece que una mayoría de los usuarios prefiere seguir utilizando el tradicional teléfono o la cita presencial en el Centro de Salud.
  2. Posibilidad de acceso a diferentes pruebas complementarias. Con integraciones muy dispares dependiendo del hospital de referencia de cada centro de salud al menos podemos acceder a resultados de pruebas complementarias de laboratorio y de imagen. En casos más evolucionados pueden acceder a resultados de anatomía patológica e incluso a las anotaciones de la historia clínica en otros niveles asistenciales. No estamos hablando de una historia clínica única para cada paciente donde cada profesional (sea del nivel asistencial que sea) vaya incluyendo datos, sino que funcionamos a través de “visores” que no integran datos. Los datos siguen estando dispersos y no se pueden explotar de forma conjunta. ¿Por qué? ¿Intereses ocultos de périda de poder?, ¿de quién son los datos del paciente?….
  3. Posibilidad de cita a otros niveles asistenciales a través de sistemas telemáticos. En la comunidad de Madrid a través de un “Call-center” que centraliza toda la oferta de atención especializada (con la perversa posibilidad de derivar algunas consultas o pruebas a los nuevos hospitales “externalizados”)  que se pone en contacto con el paciente. Existe además un sistema ubicado en el propio Centro de Salud con el que el paciente puede elegir su propia cita y salir de la ubicación del centro con su cita impresa para el siguiente nivel asistencial.
  4. Recordatorios a través de SMS: Este sistema es utilizado por el segundo/tercer nivel asistencial para recordad alos pacientes sus citas en estos niveles.
  5. Receta electrónica: Una realidad en algunas comunidades autónomas y “en progreso” en otras. Aunque tiene inconvenientes y límites reales creo que puede ser un avance (mi situación personal respecto a este tema es “en progreso” con la promesa política de estar implantada a finales de este año) por lo que no puedo hablar por experiencia propia.

Pero la telemedicina es más en nuestro medio y echamos de menos algunas cosas:

  • Integración real de todos los datos del paciente en una única historia clínica por cada paciente a la que accedamos todos los profesionales que tengamos que introducir algún dato o variable de salud. La estructura es única y todos codificamos de la misma forma las mismas variables (¿es difícil o lo hacemos difícil?). Esa historia es del paciente y puede tener acceso a la misma  (“Let patients help“). Al trabajar sobre una única historia podremos extraer verdaderos datso en salud y hacer que el Big Data sea una realidad.
  • Comunicación interprofesional que podría ser a través de una extensión de plataforma de comunicación a través de esa misma herramienta. Actualmente se limita a correos electrónicos o llamadas de teléfono a través de la centralita del hospital e intentar localizar a compañeros de otros niveles asistenciales con ubicaciones complejas (planta, quirófano o consulta), interrupciones y grandes dificultades para establecer comunicación. A veces tenemos un correo electrónico que puede (o no) ser respondido dependiendo del interés del servicio a quien vaya dirigido.
  • Telemonitorización de pacientes crónicos. Numerosas iniciativas pilotos en numerosas especiliadidades con pacientes seleccionados han demostrado tanto su eficacia como eficiencia… pero normalmente se quedan en pilotajes sin continuidad en el tiempo y sin generalización en el sistema sanitario.

La falta de valentía por parte de las personas que tienen que tomar decisiones hace que numerosos proyectos queden en un limbo con un arranque lleno de ilusión, un mantenimiento gracias al esfuerzo entusiasta y una lenta y larga agonía con perspectivas de futuro indeterminadas.

No es por falta de interés de algunas personas, sino que existen muchas trabas y dificultades a iniciativas concretas, posiblemente numerosos interlocutores y poca voluntad de llevarlos a cabo. ¿Cuántos proyectos quedan en estado eterno de proyecto?, ¿cuántas reuniones para no conseguir nada?, ¿cuánto trabajo para alimentar egos y figurantes?.

Mañana prometo algo más de optimismo.

Sigo con mi libro de Murakami… hasta mañana con “Tokio Blues”