Historia de un post: desde la concepción al nacimiento


Reflexiones en alto de un autor.

concepcionEsta semana la estamos dedicando un poco a ver cómo podemos hacer que nuestra tarea de editar una bitácora sea unpoco más sencilla. Ayer hablábamos del blog en su conjunto… hoy hablaremos de cada uno de los «hijos» que creamos, alumbramos y vemos crecer : nuestras entradas del blog.

Posiblemente estas sean las tres etapas de un post. Dos de ellas son muy personales e íntimas como son la concepción y el parto y la tercera depende del ambiente en que nuestra entrada se desarrolle.

  • La concepción de un post: Se trata de un momento íntimo y muy personal en el que una idea va tomando forma. Existen diferentes estilos y no siempre cada autor sigue el mismo. La idea previa y la investigación sobre el tema de lo que ya hay publicado en Internet son pasos previos obligados (nunca me ha gustado inventar la rueda), pero las formas de escribirlos y darles forma son muy variadas.Leer sobre un tema, documentarse y ver diferentes perspectivas enriquece mucho una entrada. Estar atento a los otras personas publican y ver cómo podemos aportar y enriquecer una idea con nuestra visión o nuestra perspectiva profesional o personal es una de las grandezas de Internet. Os presento las dos formas que tengo de escribir un post.
    • Escritura reflexiva en un procesador de texto con autocorrecto activado (tanto ortográfico como de estilo). Dan lugar a entradas muy maduradas, pensadas y técnicamente buenas. No hay errores ortográfico ni tipográficos.
    • Escritura rápida, ágil y directamente sobre la caja de edición del blog. (no es que sea mi favorita, pero es la que automáticamente me sale). Da lugar a entradas más ágiles donde la velocidad de la idea va fluyendo sobre la propia entrada. Los errores tipográfico (muy frecuentes en este blog y… agradezco los mensajes para corregirlos) son más frecuentes.
  • De embrión a feto: Es el tiempo que esperan los post en la carpera de «programados». Ahí sufren dos posibles alteraciones:
    • De contenido: Si antes de ser publicados he leído algo o he visto alguna idea que puede completar el texto o la composición de la entrada. Esa imagen o vídeo descubiertos después de editar el texto, esa frase que las musas ponen en tu consciente o esa idea complementaria leída en twitter o en otro blog.
    • De tiempo: Hay post programados para una fecha determinada. Pero de repente surge una idea relacionada con un acontecimiento que es noticia, o una fecha de calendario que no se puede modificar, o queremos dar visibilidad a un encuentro, acontecimiento y jornada… Y nuestro post se adelanta o se atrasa alterando completamente las semanas de gestación (tenemos post muy inmaduros y pretérmino que han visto la luz segundos después de ser escritos).

     

  • El nacimiento: Quienes nos leéis, sabéis que siempre nos ponemos de parto a las 17:00 (hora peninsular) de lunes a jueves y a las 12:00 (hora peninsular) de viernes a domingo. El nacimiento es automático en el blog, en Twitter y en Facebook y manual para Google+ y para los grupos de LinkedIn. Posiblemente este nacimiento no sea el adecuado y parece que nuestro desarrollo del post en las redes sociales tiene un mal inicio. Estamos utilizando las redes más para difundir que para conversar; un error que conocemos e intentamos cambiar