Historial de búsqueda en Google


Google guarda nuestros historiales de búsqueda de manera pública. Este hecho puede ser una ventaja ya que en cualquier momento podemos recuperar una búsqueda realizada en este buscador con facilidad y es una expresión palpable de lo que el robot Google conoce de cada uno de nosotros que utilizamos su servicio.

Una sorpresa es entrar en la página https://www.google.com/history con nuestro usuario y contraseña de Google y poder quedar asombrados de los que hemos estado haciendo nosotros mismos.

En lel márgen de la derecha de la pantalla tenemos las opciones de rastrear nuestras búsquedas generales en la web, en imágenes, moticias, tiendas, vídeos, mapas… En la parte central aparecen las búsquedas realziadas dependiendo de la categoría señalada previamente ordenadas por fechas y con las páginas web a las que hemos accedido con la hora exacta de acceso.

En el margen de la izquierda aparece un calendario con un sistema de color dependiendo de el número de búsquedas realizadas y una cuantificación de las mismas.

¿Existe algún peligro?. En principio Google no conoce nuestros datos a no ser que estemos de alguna forma identificados en el navegador en el que estamos realizando la búsqueda. Esto, hoy en día, es muy probable debido al uso simultáneo de cualquier red social que nos identifica con el servicio de búsqueda en Internet.

De esta forma y con una facilidad pasmosa, Google sabe quienes somos y qué buscamos.

Recordamos en este momento entradas previas de esta bitácora que están muy relacionadas como: «¿Hay algo gratis en la Red?» o «¿Miedo a ser digitales?«. Como siempre decimos que el anonimato digital es prácticamente imposible y que además no depende de nosotros.

Por otro lado creemos que debemos de tener información hasta qué punto las grandes empresas dentro de Internet pueden acceder a nuestros datos. También es fundamental leer las condiciones de privacidad que aceptamos cuando estamos utilizando un nuevo servicio web «gratuito» y que muy pocas veces leemos y tener en cuenta que nuestra actividad en Internet puede estar afectando a terceras personas a quienes muchas veces no preguntamos (acceso a nuestros «amigos» por parte de una aplicación, acceso a nuestra lista de correos electrónicos o a nuestra agenda de contactos o etiquetado de imágenes en cualquiera de las plataformas de alojamiento de fotografías).

Tenemos varias opciones:

  1. Realizar búsquedas en abierto. Sabemos que Gooogle es capaz de conocer por dónde navegamos y quiénes somos de forma que puede establecer un perfil de nuestros gustos en el vestir, nuestros viajes, nuestra música favorita… y posteriormente negociar con esa información que le estamos proporcionando de manera libre y consentida (aunque para muchos desconocida).
  2. Borrar nuestro historial de búsquedas (de manera total o parcial) y decir a Google que no lo almacene más a través de «Remove all web History» o leccionar lo que queremos borrar a través de las casillas de verificación y pulsar «Remove», botones a los que podemos acceder en la parte superior de la página de nuestro historial de búsqeda.
  3. Intentar hacer búsquedas de forma anónima en el ordenador dentro de Google. Para ello necesitamos dos navegadores. En uno de ellos accederemos a nuestras redes sociales (estaremos identificados) mientras que el otro lo utilizaremos de forma anónima solamente para navegar en la web teniendo cuidado de no entrar en páginas donde de forma automática podemos identificarnos.

La herramienta de historial de búsqueda de Google es útil ya que nos permite recuperar una búsqueda determinada en el tiempo y además es capaz de «personalizar» nuestra búsqueda dependiendo de la información que Google tiene almacenada sobre nosotros, pero a cambio volvemos a pagar la tasa de la ausencia del anonimato… ¿pero de verdad podemos llegar a ser anónimos digitales?, ¿es útil el anonimato digital?.

Serias preguntas que dejo para que de forma anónima o no podamos discutirlas. Feliz fin de semana