Hoy es domingo: de compras y ventas


Cada vez nos ofrecen de forma más frecuente servicios fraudulentos para aumentar el número de seguidores en redes sociales. Tanto para Facebook como para Twitter, hay empresas que hacen que aumenten nuestros “Followers” y “Likers” por módicos precios.

Esto se puede hacer de varias formas:

  1. Potenciado los Follow-Back. Hay muchas personas en la red que están dispuestas a realizar un FB (Follow-Back) o devolvernos el seguimiento independientemente del interés que tengan en nosotros por l¡nuestra participación en la red.
  2. Creando perfiles falsos en Redes: Hay empresas que crean perfiles falsos en redes sociales para que actúen como seguidores de las marcas o empresas.

El motivo que tienen estas empresas en aumentar su número de “Followers-Likers” es “aumentar” su impacto y “mejorar” su posicioneamiento en redes… aunque si lo hacen a través de mecanismos que han desvirtuado la realidad, el aumento del prestigio es nulo.

Una tabla de precios que me ha llegado a través del correo muestra que tampoco es tan caro para una empresa o marca aumentar de forma considerable su visibilidad:

“1000 likes/me gusta para paginas o fotos facebook – 50 USD  ENTREGA: 1-2 días. Este paquete se puede ordenar multiples veces a la misma URL.
 
PAQUETES TWITTER
2500 seguidores – $40 USD
3000 seguidores – $50 USD
5000 seguidores – $75 USD
10000 seguidores – $140 USD
25000 seguidores – $300 USD
50000 seguidores – $400 USD
75000 seguidores – $500 USD
 
En estos paquetetes todos los seguidores tienen foto y perfil. No siguen ningun segmento demografico. Tiempo de entrega: 2000-3000 followers por día.. Iniciamos 24 horas después del pago.”
 

Utilizando estas maniobras corremos varios riesgos:

  1. Mezclamos a nuestros seguidores reales con “otros” que pueden ser nocivos para nuestra marca o compañía o para nuestros propios seguidores (distribución de malware).
  2. Nuestros estudios de impacto o calidad en las redes carecerán de sentido.
  3. Estamos ensuciando a medio-largo plazo nuestra imagen.

Menos mal que siempre hay quien no se vende (ni se compra).