¿Cómo puede ayudarnos el correo electrónico en la labor asistencial?


En este blog que pretende estar a la vanguardia de los adelantos tecnológicos, nos sorprendió en una primer instancia la aparición hace pocos días en el blog EMR, EHR & Health Care Technology del artículo How does email help you as doctor? .

Creíamos en nuestro grupo que existía un volumen más o menos importante de médicos que ulizaban el correo electrónico para comunicarse con sus pacientes con los límites que impone la Ley General de Protección de Datos y la falta de seguridad absoluta que supone un correo electrónico.

Por supuesto que no debemos utilizar esta vía de comunicación para transmitir información clínica, pero sí la podemos utilizar para:

  1. Complementar la información dada al paciente en la consulta con lecturas recomendadas a través de enlaces a diferenets páginas de la web.
  2. Anunciar de la llegada o no de pruebas complemantarias (sin citarlas) en clave pactada previamente en la consulta para que el paciente pueda recoger su prueba personalmente en el Centro de Salud. Personalmente les digo que si reciben un correo diciendo: “La prueba que estábamos esperando ya ha llegado. Tal y como hablamos la puedes pasar a recoger en administración”, el paciente sabe que la prueba es normal y que no ha de pasar por consulta; si le digo “Tal y como hablamos me gustaría que pasaras por consulta” sabe que debe pedir una cita para discutir alguno de los aspectos de los resultados de la prueba.
  3. Seguimientro de pacientes encamados o terminales con apoyo familiar. Muchos familiares directos no pueden tenr relación directa con los profesionales sanitarios y normalmente la relación directa es con el cuidador o cuidadora principal. La relación por correo electrónico bien llevada puede ser una forma de mantener informada a la familia.

El uso del correo electrónico no pretende ser sustitutivo de ninguna vía de comunicación y, ni mucho menos, sustituir la consulat directa con elpaciente presente en la misma. Sí es cierto que puede disminuir el número de llamadas telefónicoas y por lo tanto el número de interrupciones en la consulta.

Una de las claves para que esta vía de comunicación sea eficaz es que no se demore la respuesta e incluso comprometernos en un plazo de respuesta de 24-48 horas para que el paciente que intenta esta vía de comunicación no tenga la sensación de flta de uso.

La imagen de aumento de disponibilidad es muy bien acogida por la mayoría de los pacientes y por ello debe ser un nuevo canal de comunicación útil, rápido y directo.