¿Miedo a ser digitales?


El desconocimiento de los medios digitales y de la Red de Internet hace que muchas personas sientan un verdadero miedo a perder su anonimato y su intimidad por el hecho de tener presencia en la red. La presencia sin actividad hace que sea simplemente eso, presencia. Y la sola presencia no significa nada. De hecho todos estamos aunque no queramos (si no me cree alguien simplemente teclee su nombre en Google). El miedo a ser digitales junto a la imposibilidad de dejar de estar crea en algunas personas una especie de frustración que podemos comparar con un duelo; posiblemente el duelo a la percepción de la pérdida de privacidad.

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.Y como en todo proceso de duelo podemos distinguir las 5 fases de Klüber-Ross.

Una propuesta de esta adaptación, aunque no tiene que ser la única, puede ser la siguiente:
  1. Negación: Esto de la web social no me afecta. Yo sigo siendo el médico y ellos los pacientes… y qué sabrán ellos de medicina. Mucho me ha costado llegar hasta aquí para que ahora vengan con información que han sacado de internet.
  2. Ira: ¿Pero cómo me puede haber pasado esto? ¿Quién permitió que apareciera mi nombre en esta página web estando expuesto a la crítica por los pacientes? ¿A quién se le ocurre hacer éso? ¿Dónde está el culpable?
  3. Negociación: Ahora que ya estoy presente deberé tener más cuidado con lo que hago o digo. Miraré todos los días para ver si alguien ha dicho algo de mí.
  4. Depresión: (En el caso de apreciaciones negativas por nuestro desempeño)
  5. Aceptación:Es inútil luchar contra el anonimato así que me tendré que unir a la red de forma activa (identidad digital) . Podemos aprender de nuestros pacientes ya que nos dicen continuamente en qué tenemos que mejorar.

Como en las fases del duelo no es necesario pasar por todas y ni siquiera en ese orden, pero el camino entre la negación y la aceptación es ineludible.

Muchos profesionales médicos de la sanidad pública y privada de numerosas especialidades tenemos presencia digital a través de la página web masquemedicos. Esta presencia lleva asociada una valoración que nos conferirá un prestigio a través de una serie de puntuaciones entre 0 y 5 de variables de percepción por el usuarios y dos campos de texto para escribir las consideraciones positivas y menos positivas de nuestra actividad profesional (valoración de nuestro prestigio profesional).

Hasta ahora la valoración del prestigio era algo mucho más circunscrito. Nuestros pacientes, sobre todo a los médicos de familia, nos conocen y se forjan una opinión concreta tanto de nuestra forma de actuar en lo profesional como en el trato. Estas valoraciones se extendían por el tradicional “boca-oreja” en los lugares reales de nuestras zonas básicas. En caso de actuar de forma que no diésemos satisfacción a las espectativas de nuestros pacientes se recurría a la reclamación en el centro de salud que en el mejor de los casos era fuente de obtención de datos para la comisión de calidad del mismo y en algunas ocasiones ha originado ciclos de mejora de muchos procesos asistenciales o administrativos.

Pero el mundo ha cambiado. Nuestro mundo también. La posibilidad de libre elección de profesional en la sanidad pública en diferentes Comunidades Autónomas hace que surgan plataformas como esta en la que los médicos estamos expuestos a la opinión de nuestros clientes-usuarios-pacientes en un medio elevada potencia como Internet.

Imagino que esta plataforma utilizará técnicas de posicionamiento para llegar a ser muy visible (y nosotros estaremos en ella) por lo que nuestra presencia será más patente. Ahora llega el momento en que tengamos que elegir tener o no visibilidad… y eso es una opción personal e individual de cada uno de nosotros.

El miedo que existe entre algunos profesionales a los que hemos preguntado no es tanto que figuren datos públicos (nuestro nombre, profesión, puesto y turno de trabajo), sino la exposición pública al juicio de los usuarios en un medio de muy elevada penetración y difusión. Por un lado sabemos que no se ha modificado la legislatura actual, es decir, las calumnias e injurias continuan siendo delito. Por otro lado la plataforma da una posibilidad de escribir comentarios desde el anonimato (anonimato relativo ya que con la huella digital que vamos dejando por Internet, es fácil localizar quien ha publicado información… a no ser que se haga a través de una conexión pública con un equipo público o compartido) y posiblemente ese es uno de los fallos que personalmente veo a todo el proceso, es decir, los profesionales actuamos de forma obligatoria desde la identificación total mientras que los usuarios pueden particiapr desde el anonimato.

Por otro lado hay profesionales que no quieren ser juzgados. Es decir quieren mantenerse en el anonimato digital  y la plataforma masquemedicos, les lanza inexorablemente a la presencia digital obligada; pero no solo a estar presentes, sino a poder ser evaluados con el conociento pleno de que la injuria es la mancha más difícil de quitar. Muchas de las reclamaciones que se relizan en los Centros de Salud y Hospitales se deben a no cumplir las espectativas del usuario y eso se conoce una vez analizada la reclamación particularmente para cada caso.. Da un poco de miedo enfrentarse a una acusación que no sea delictiva, sea falsa y no haya forma de eliminar y permanezca en nuestro perfil dando reflejo de algo que no somos.

Si el usuario-cliente-paciente utiliza esta plataforma como herramienta de ataque personal ante el no cumplimiento de espectativas no razonables (no me quiere dar la baja, no quiere hacerme una receta, no quiere hacerme un certificado médico…..) posiblemente sea una amenaza. Espero que esto no se convierta en un ataque indiscriminado y que la empresa que gestiona la plataforma no lo permita, ya que si no ejercen ningún tipo de filtro o no admiten un mínimo feeback por parte de los profesiones que estamos en ella dejará de ser útil para la población y por lo tanto dejará de ser útil como negocio.

Según el sentir de algunos compañeros, una de las cosas que  ha molestado es que esta iniciativa no haya salido de la propia institución a la que pertenecemos, dentro de un proyecto de mejora profesional y servicio al ciudadanos ante la libre elección de médico; sino que se ha originado a partir de una acción privada que ha sabido ver la opción de negocio.

Os animamos más que nunca a utilizar los comentarios. Opiniones a favor y en contra hay muchas.

Presencia digital llevada al humor: No sin mi blog!


Una nota de humor que nos llega desde la etb con uno de sus programas más vistos.

La presencia digital es importante…. pero sin llegar a extremos.