Tabaco. La gran mentira publicitaria


Mucho empezamos a fumar por la gran mentira. esa promesa implícita de éxito, hombría, dinero y glammour que se vendía a través del cine y la publicidad.

Esa gran mentira que nos hizo creer que éramos especiales, modernos, adultos.

Esa gran mentira que nos engañó en la adolescencia.

Esa gran mentira que ahora nos obliga a demostrar esfuerzos personales.