Cómo escribir una entrada de un blog de WordPress con GoogleDocs


Existe un complemento de GoogleDrive que nos permite escribir una entrada para nuestro blog de WordPress. Es interesante ya que podemos disfrutar de las ventajas de edición de GoogleDrive y se exportan a nuestro blog.

Para ello lo primero que tenemos que hacer es poner en contacto ambas plataformas:

  1. Descargar el complemento de GoogleDrive.
  2. Instalarlo.
  3. Otorgar los permisos a GoogleDrive para conectarse con WordPress. Si temenos varios blogs nos pedirá permiso para cada uno de ellos.
  4. En la pestaña “complementos” de GoogleDocs nos aparecerá “WordPress” que podemos abrir y nos aparecerá en el margen del procesador de texto los blogs asociados a nuestra cuenta.

Wordpress

 

Lo segundo es empezar a escribir la entrada.

Por último, para publicarla iremos al blog elegido y nos permite:

  1. Seleccionar el texto escrito como “entrada” o “página”.
  2. Añadir las etiquetas correspondientes a cada entrada.
  3. Seleccionar la o las categorías a las que queramos asociarla.

Wordpress 2

Un inconveniente que he visto es que no permite programar la entrada.

Podemos pasar de esto

A esto otro.

Ética y robótica han de ir de la mano


La robótica e esta temporada nos deslumbra con sus capacidades de futuro. Es apasionante estar en la vanguardia de la tecnología pero también da cierto vértigo. Con la llegada de la Inteligencia Artificial nos planteamos situaciones éticas que hasta este momento habían pasado más de soslayo por la tecnología.

Cada año o cada dos años aparecen nuevos temas dentro de la tecnología que nos deslumbran y a la vez nos hacen percibir este desarrollo de vértigo en el que estamos viviendo. Tras el desarrollo de las redes sociales y la web 2.o, se hablaba de la web 3.0. Con el auge de los teléfonos móviles inteligentes llegaron la aplicaciones para móviles y casi cuando aún nos estábamos recolocándonos ante estas herramietas aparecen los wearables que complementan a muchas de esta aplicaciones, términos como gamificación que nos hablan de la importancia de lo lúdico en el aprendizaje y desarrollo de situaciones … Desde hace un año estamos hablando de Inteligencia Artificial, de Big Data y poco a poco disponemos de plataformas para el desarrollo de herramientas domésticas que permiten que personas con escasos conocimientos de progamación podamos estar desarrollando bots.

Cuando hablamos de robots no solamente nos referimos a elementos mecánicos capaces de interpretar el entorno y dar respuestas adecuadas previamente aprendidas (herramientas o elementos con capacidad de aprendizaje) con forma humanoide o animaloide… sino a esos robots acorpóreos con los que nos podemos comunicar a través de herramientas de comunicación mediante chat: los chat-bots.

Los chat-bots están arrasando actualmente y hay numerosas plataformas que nos permiten configurar robots como sistemas expertos aplicados a numerosos campos sociales de actuación.

Hay plataformas (Messenger, Telegram, WhatsApp) que ya nos permiten configurar bots de manera muy sencilla. Ahora, ¿para qué los podemos utilizar en salud?.

Os traigo un ejemplo que van a ser Trabajo Fin de Máster del Máster de Salud Digital de SalusPlay.  Este trabajo ha sido tutorizado por mí y tengo el placer de acompañar a grandes profesionales con grandes ideas. Previamente os tengo que contar que los bots son, en la actualidad, uno de los campos de trabajo en los que personalmente estoy más implicado.

El  trabajo es el de Pablo Sánchez (@PauMatalap) , enfermero de la Unidad de Críticos del Consorcio Hospitalario Provincial de Castellón y editor del blog Enfermería Tecnológica. Su trabajo ha sido el desarrollo e implementación de M.U.T., un chatbot para facilitar la administración de medicación, funcionamiento de la unidad y el uso de la tecnología. Se trata de un sistema experto a través de Messenger con el que cualquier nuevo miembro que ingrese en su unidad (un servicio muy específico y que requiere el manejo de instrumental complejo) puede acceder a información sobre fármacos y máquinas que se utilizan de forma habitual en una UCI. Se trata de un sistema formativo alimentado con elementos multimedia (textos, vídeos, infografías) y que estoy seguro que servirá para que nuevos integrantes del equipo puedan adaptarse con más facilidad al mismo y para que las novedades que se vayan implementando puedan se seguidas y aprendidas por todos los miembros del servicio con mayor facilidad. Estoy seguro que en las redes, cuando haya presentado y defendido el trabajo, lo difundirá de forma magistral.

Y os iré contando en sucesivas entradas nuevos TFMs con grandes ideas.

El trabajo de Pablo viene a colación por lo que va a suponer la posibilidad de generar bots de manera sencilla (como sistemas expertos) en numerosos campos de la salud y esto nos debe hacernos plantear cuestiones éticas importantes.

Kriti Sharma, vicepresidenta de bots e inteligencia artificial de Sage, en una entrevista a Channel Partner afirma que desarrollar chatbots y programas de IA “es la parte sencilla” de su trabajo, y que “lo difícil es gestionar todas las dudas que esta disrupción tecnológica genera, pues son muy amplias y diversas”. Propone una serie de normas éticas para cumplir en la empresa y que intentaremos trasladar al mundo sanitario.

  1. La inteligencia artificial debe reflejar la diversidad de los usuarios a los que sirve.  Y nunca más aplicable a la salud. Cuando el interlocutor es un humano nos adaptamos ( o intentamos adaptar) a las circunstancias “del otro”. El problema se plantea cuando nuestro interlocutr es una máquina, ¿sabrá adaptarse a nuestra diversidad?. Posiblemente en un futuro sí, pero deberá estar diseñada para esta adaptabilidad.
  2. La inteligencia artificial debe rendir cuentas, igual que lo hacen los usuarios. Y la pregunta es ¿cómo podemos hacer que una inteligencia artificial adquiera “responsabilidad”?.
  3. Recompensa a la inteligencia artificial por sus progresos. Si no lo hacemos la inteligencia artificial podrá llegar a tenr comportamientos socialmente inapropiados. Hay un claro ejemplo de ello y cómo una IA puede llegar a adquirir comportamientos o actitudes peligrosas como fue el caso de Tay.
  4. La inteligencia artificial debe garantizar la igualdad de condiciones. Básico en temas de equidad en salud,
  5. La inteligencia artificial sustituirá puestos de trabajo, pero también creará nuevos empleos. Por un lado no creo que nos afecte a los sanitarios ya que la sustitución de profesionales de salud por máquinas no se prevee a medio plazo. Sí es cierto que podrán cambiar nuestras funciones, serán potetentes herramientas para la ayuda al diagnóstico y podrán disminuir considerablemente los errores y riesgos asociados al contacto con el sistema sanitario.

Las tres leyes de la robótica de Assimov tienen ahora más vigencia que nunca:

  1. Ningún robot causará daño a un ser humano o permitirá, con su inacción, que un ser humano resulte dañado.
  2. Todo robot obedecerá las órdenes recibidas de los seres humanos, excepto cuando esas órdenes puedan entrar en contradicción con la primera ley.
  3. Todo robot debe proteger su propia existencia, siempre y cuando esta protección no entre en contradicción con la primera o la segunda ley.

 

Como difundir un artículo científico o proyecto de investigación en redes sociales


Las redes sociales se han convertido en una herramienta de difusión de artículos científicos muy interesantes. Si pretendemos tener impacto con nuestra publicción deberemos desarrollar una pequeña estrategia de difusión en redes que nos puede resultar muy rentable.

Las redes sociales digitales se han convertido en herramientas de difusión de ciencia entre saitarios. Si estamos participando en un proyecto de investigación o hemos escrito un artículo que queremos difundir. ¿qué estrategia podemos seguir?. Aquí os lanzamos unas sugerencias clasificadas por redes sociales.

  1. Sitio web: Crear un sitio web es una buena inversión. En él se puede resumir el proyecto, presentar al equipo de investigación e ir compartiendo las publicaciones o presentaciones a congresos pueden ser algunas de las acciones que se pueden realizar desde este espacio web que puede (y debe) ser el centro de nuestra actividad. Además se puede enlazar con un blog donde se vayan publicando noticias o información sobre la evolución del proyecto e incluso puede ser el lugar de acceso al cuadrno de recogida de datos (CRD) de los investigadores.
    Posiblemente no sea necesario generar cuentas en redes sociales del proyecto a no ser que estemos dispuestos a generar más trabajo o sea un proyecto muy largo o ambicioso, pero sí podemos buscar una etiqueta o “hashtag” que nos identifique.
  2. Twitter: Posiblemente sea la herramienta de difusión más potente. Una buena estructura de un  tweet puede ser: mensje (recordar que ahora disponemos de 280 caracteres), enlace, imagen y etiquetas. Las cuents de todos los investigadores han de colaborar para difundir el mensaje.
  3. Instagram: Aunque en el inicio de esta red veíamos pocas aplicaciones en salud se está consolidadndo como una red de difusión de infrmación importante. Aunque tiene el límite de que no funcionan los enlaces en cada uno de sus mensajes sí nos puede ayudar a difundir el proyecto.
  4. LinkedIn: Es una red profesional consolidada donde podemos difundir nuestro trabajo. Existen un campo de texto importante donde podemos explicar el contenido del artículo, subir una imagen y enlazrlo. Lo podemos poner en el contexto de toda nuestra experiencia profesional y difundirlo en grupos donde creamos que puede tener interés su contenido.
  5. Redes soociales de investigadores: Mendeley, ORCID y sobre todo ResearchGate se están convirtiendo en grandes difusores de este tipo de información científica. Hay que tener cuidado con los derechos de distribución de contenido en caso de artículos publicados. ResearchGate nos permite crear carpetas de proyectos donde podemos ir subiendo producción (video, presentaciones de diapositivas, texto, artículos, preprints, conferencias….) relacionadas e integradas dentro de un mismo proyecto de investigación.

Los nuevos modelos editoriales (pago por parte de los autores y distribución libre) suelen ofrecer difusión del artículo por parte de la empresa que lo publica de forma que allí podemos encontrar cuentas de redes sociales en las que se difunde nuestra investigación y que tienen una cantidad considerable de seguidores.

Una pequeña estrategia de difusión del proyecto no estaría mal realziarla sabiendo de cuantas cuentas y en qué redes sociales disponemos acceso y generando algunos mensajes programados que en ciertos momentos del día y días d ela semana pueden tener más impacto en la red.

No queríamos olvidarnos del formato vídeo. Muchos congresos son grabados en vídeo (bien para su difusión en directo o su almacenaje en redes socailes de vídeo como YouTube). Tener localizadas las intervenciones relacionadas con el proyecto y difundirla convenientemente etiquetadas son otras manera de generar audiencia en nuestro proyecto.

Por último os quería invitar a visitar nuestro proyecto #DejaloBot, un proyecto de investigación en el que participamos miembros de este grupo de trabajo de la SoMaMFyC y del Grupo de Atención al Tabaquismo (GAT) también de esta sociedad.

Nuestro Plis-Plas en #SoMaMFyC19A


El 19 de abril y bajo el lema “Nuevas miradas para viejos retos” se celebró en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid el vigesimo sexto congreso de la Sociedad Madrileña de Medicina de Familia y Comunitaria (SoMaMFyC).

La participación de nuestro grupo de trabajo fue en el reconocido Plis-Plas (intervenciones cortas de cada uno de los grupos) que pretenden dar una actualización de las novedades en su ámbito de trabajo durante este año.

Escogimos un tema de actualidad: la inteligencia artificial y cómo las máquinas, aunque sigan sin ser inteligentes, son capaces de aprender.

Os dejamos nuestra intervención esperando que os sea de ayuda.

Redes sociales y anonimato #NoSeasEstrella


Un buen ejercicio es leer con la visión de ahora textos que hemos escrito en los primeros años de Facebook. Nos daremos cuenta de los ingénuos que éramos, de la fiebre que nos contagió en los primeros años de las redes sociales y cómo, con mucha ingenuidad, fuimos ofreciendo datos de nuestra privacidad.

Aún así lo seguimos haciendo. Seguimos publicando fotos de nuestras vacaciones, de nuestro ocio, de nuestros familiares… pero al menos ahora sabemos los riesgos que ello implica. Ahora somos conscientes que compartir nuestra privacidad (el límite de los público y lo privado lo tendremos que determinar nosotros) supone una serie de ventajas e inconvenientes que hemos de sopesar.

Hace unos años abría mi corazón en canal, y aunque no me arripiento de nada de lo escrito, posiblemente ahora mismo no lo escribiría. Actualmente publico aspectos privados en redes sociales (viajes, gustos musicales, culinarios, deportivos…) que creo que aportan una visión de mí mismo que va más allá de lo profesional y que es como quiero mostrarme.

Evidentemente todo lo que hago público está convenientemente filtrado y dirigido para dar la imagen que quiero dar. Y no, no es “postureo”, es salvaguarda de mi intimidad.

Al igual que nos comportamos con prudencia cuando estamos en un grupo donde no conocemos a todos los integrantes o no nos comportamos igual en una reunión familiar que en una con amigos. Modulamos nuestro lenguaje, nuestro comportamiento e incluso nuestra actitud para adecuarla al entorno en el que nos encontramos.

Las redes sociales sirven para mostrar las partes de nosotros mismos de las que estamos más orgullosos, contentos o simplemente queremos compartir.

La libertad de hacerlo o hasta donde queremos hacerlo es personal.

Por ejemplo a mí no me importa compartir un viaje, una impresión sobre una película, un libro o un restaurante. Tampoco me importa que algunos pacientes (que me siguen en algunas redes sociales), algunos jefes (que también lo hacen) o muchos compañeros sepan que viajo, leo, voy al cine o como y qué me gusta o me disgusta en cada uno de estos aspectos más cotianos, extraprofesionales y vitales. Por ejemplo, no hablo de partidos políticos ni de religión (sí difundo algunas noticias) porque estos aspectos sí que pertenecen a mi intmidad, los comparto con personas muy próximas y no quiero difundirlos.

Para ello es importante la educación en el manejo de las redes sociales. Es necesrio que desde niños nos enseñen a comportarnos en este medio que no por ser digital o emitir un mensaje desde la soledad de nuestro cuarto, con el ordenador, la tableta o el teléfono móvil está inmerso en la universalidad de Internet. Este mensaje emitido en soledad puede ser visto por muchas personas que pueden conocer nuestras debilidades y utilizarlas en nuestra contra.

Una nueva campaña de Unicef pretende concienciar sobre la importancia de lo que se publica en las redes sociales. Aunque está dirigida a jóvenes y adolescentes creo que es importante difundirla y tener la capacidad de aplicarnos algunas de las conclusiones que se puedan extraer de la misma.

La campaña #NoSeasEstrella ha de ser difundida

¿Qué es Whatsapp Business?. Aplicaciones en salud


A principios de este año la aplicación de mensajería Whatsapp tiene una hermana, la denominada Whatsapp Business que se orienta a establecer comunicaciones entre un emisor y un grupo receptor (algo así como un grupo) pero donde el grupo está formado por desconocidos y no se pueden acceder a los datos personales de cada uno de ellos. Así las empresas y negocios pueden interactuar con sus clientes utilizando herramientas para automatizar, organizar y responder rápidamente a mensajes.

 

Posiblemente Whatsapp sea hoy en día un estándar en aplicaciones de mensajería. Los neologismos “whatsappear” (o “guasapear”) ya se han abierto un hueco en nuestro vocabulario y su posiblemente haya sido la aplicación más transversal en su uso por edades de usuario.

Hoy en día sigue estando entre las más descargadas en las plataformas de descarga de todos los sistemas operativos móviles y sirve para tener una comunicación más impersonal (pero menos intrusiva) que una llamada de teléfono.

La aplicación ha mejorado ofreciendo nuevas utilidades (posibilidad de formar grupos), mejorando su seguridad con el cifrado punto a punto o con el doble clic de verificación de recepción y lectura del mensaje. También incorporó la posibilidad de mandar archivos o hacer videollamadas.

Entre los inconvenientes de la aplicación está que nuestro número de teléfono es el vínculo de agregación en grupos y es necesario que la persona que nos agregue tenga nuestro teléfono que es visible para el resto de integrantes del grupo. Esto no ocurre con otras aplicaciones de mensajería que funcionan de forma independiente como Telegram o relacionadas con redes sociales como Messenger.

Whatsapp Business nace con la idea de comunicación personalizada entre una empresa y clientes donde podemos mantener una conversación con ellos y disponer de una serie de utilidades prefijadas como mensajes de bienvenida, mensajes de agradecimiento o mensajes de “fuera de la oficina” que nos permiten informar de situaciones concretas. Se ha creado como una herramienta de promoción de ofertas, servicios o noticias relacionadas con la empresa que automatiza alguna de las tareas y además permite una serie de estadísticas útiles para el titular del grupo.

Nos ofrece la posibilidad de geolocalizar nuestro negocio, informar sobre el horario comercial, interactuar con nuestro clientes en periodos de ausencia de comunicación o automatizar algunas respuestas básicas.

Uno de los inconvenientes es que no se puede tener funcionantes Whatsapp y Whatsapp Business en un mismo terminal por lo que se deberá tener un smartphone personal y otro “de empresa” para tenerlo funcionando aunque hay algunos trucos para tener varias cuentas en un mismo terminal.

Pero ¿qué aplicaciones puede tener en salud?. La posibilidad de predeterminar mensajes (aún mejorable en Whatsapp Business) abre la entrada a la configuración de bots conversacionales básicos sobre sistemas expertos que pueden dar información  útil en entornos sanitarios.

  • Ubicaciones: Se podría localizar u ofrecer información sobre localización de diferentes servicios dentro de un hospital o recursos de un área sanitaria.
  • Horarios: No todos los servicios u horarios son iguales. Se podría ofrecer esta información.
  • Tipo de servicios: Donde acudir para realizar un trámite determinado.
  • Servicios comunitarios: Acceso a servicios sociales o sanitarios de la comunidad.

De esta forma se podría realizar de manera relativamente sencilla un “mapa” con gran información de los servicios en un municipio.

¿Información de salud?. Personalmente no creo que la confidencialidad de los datos de salud deba ser registrada en una plataforma de un empresa privada. Yo no lo haría (ni dar información mía, y mucho menos de un paciente, aunque sea a él mismo, a través de una plataforma que no creo sea la adecuada para este menester (por mucho cifrado punto a punto).

Sí es cierto que datos públicos que pueden ser de gran utilidad para los pacientes relacionados con la estrutura del sistema saitario (a veces extremadamente complejo incluso para quienes trabajamos en él) puedan ser difundidos y accesibles a través de una herramienta cotidiana, de uso sencillo y muy generalizado en la población.

Resultados de la encuesta AIMC a usuarios de Internet: Navegantes en Red 2018


Como cada año se ha publicado a principios de marzo la encuenta Navegantes en Red realizada por la Asociaciación de Investigación de Medios de Comunicación (AIMC). En esta su 20 edición la recogida de datos a través de encuesta on line se ha recopilado entre octubre y diciembre de 2017.

Se trata de una encuesta realizada a través de Internet a los usuarios recogiendo múltiples datos de frecuencia, uso, acceso, tipo de acceso, utilización y consumo de otros medios audiovisuales tradicionales.

Se han recopilado más de 15.200 respuestas válidas entre los internautas más activos que han respondido de forma voluntaria a la encuesta entre los meses de octubre y diciembre de 2017.

Entre otros temas de interés, esta última edición incluye nuevas preguntas en aspectos tan relevantes y cambiantes tanto en la red como en otros servicios a través de internet
como:
• Comercio electrónico y el grado de confianza
• Cookies (concepto, manejo y configuración en el navegador)
• Portales suscritos para ver series, películas o canales de televisión.
•Alquiler y compra de productos, objetos y servicios entre particulares a través de internet.
El teléfono móvil se mantiene como herramienta principal de acceso a Internet
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Redes sociales más usadas:
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Servicios gratuitos en Internet


Nos hemos acostumbrado a recibir servicios gratuitos en la red. No pagamos por utilidades cotidianas en nuestro día a día como nuestro correo electrónico, servicio de búsqueda en la web, gestión de archivos, almacenaje…. Pero ya hemos dicho en numerosas ocasiones que no hay nada gratis en la red.

gratis

 

Con la aparición de nuevos servicios más allá de los existentes vía web (aplicaciones para terminales móviles, chatbots) aparece de nuevo este dilema. ¿Somos capaces de pagar por se servicios que creamos importantes?.

Si hago una crítica personal, la mayoría de aplicaciones que tengo en mi teléfono son gratuitas y me ofrecen servicios muy interesantes… ¿se´ría capaz de pagar por la descarga o por el uso de servicios?.

Esta misma pregunta se la realizan quienes lanzan al mercado aplicaciones y existen diferentes puntos a tener en cuenta.

  1. Costumbre del “todo gratis” digital. Aunque el “todo gratis” ha ido cambiando. Un ejemplo ha sido el cambio de los hábitos de consumo de productos audiovisuales. La mayoría de las ocasiones no buscamos la posesión de un soporte físico (excepto para algunos fanes que puedan buscar un vinilo o una película y deseen su posesión) sino que buscamos el poder usar un servicio, ver una película o serie o escuchar una canción determinada. Actualmente disponemos de múltiples plataformas de productos audiovisuales que por un precio razonable nos permiten el disfrute del servicio multiplataforma.
    No solamente ha cambiado el sector audiovisual. Las publicaciones científicas han cambiado su modelo de negocio repercutiendo el gasto de edición en quienes generan contenidos (a cambio de visibilidad y presencia) y no en el consumidor / lector de los artículos. El sector automovilístico está en este proceso de forma que numerosas plataformas de alquiler por uso de vehículos (motos o automóviles) pueden llegar a desplazar el modelo de negocio donde no va a primar la posesión sobre el uso.
    De esta manera nos estamos acostumbrando a pagar por servicio.
  2. Existencia de aplicaciones o servicios similares que puedan tener una versión gratuita… con lo que los clientes se decantarán por “lo gratis”.

Los servicios gratuitos nos tienen vigilados. Somos su mercancía (a través de los datos que generamos) y no sus clientes. Todos estos datos que hacen referencia a nuestros gustos, aficiones, hábitos de vida, rutinas… ahora pueden ser estudiados de manera poblacional a través del BigData y generan datos que reflejan tendencias en todos los ámbitos y que son vendidos a empresas de cada uno de los sectores para que conozcan a su público potencial.

Además, estamos sectorizados y de esta manera nos bombardean con publicidad dirigida (que personalmente prefiero a la publicidad global de medios) utilizando argumentos y medios muy mejorados ya que conocen nuestro grafo social y ante la pregunta “¿sabes que nuevo libro ha comprado tu amigo fulanito en tal tienda virtual?” no podemos resistirnos en hacer un clic (y a veces hasta picamos).

Lo último fue hace unos años que podíamos subir sin límite de espacio cuantas imágenes quisiéramos en almacenes virtuales… y a los pocos meses estaba comercializado el software de reconocimietno facial muy mejorado (aunque a veces falle) a partir de entrenamiento con millones y millones de puntos faciales que nos identifican como personas. ¿casualidad?.

Pero volvamos al tema de la monetización de servicios o aplicaciones. Para ello hay que conocer bien al público usuario de la aplicación y al entorno respecto a nuestros servicios.

  1. Público diana: ¿que sistema operativo utiliza en su mayoría?, ¿pertenece a una profesión determinada?, ¿servicio de ocio o profesional?.
  2. Entorno: ¿Existen aplicaciones similares?, ¿cual es su modelo de negocio?, ¿ha tenido éxito?.

Existen tres maneras de generar dinero en aplicaciones gratuítas:

  1. A través de comercializar los datos que los usuarios van generando. Por ejemplo las aplicaciones de entrenamiento generan gran cantidad de datos sobre rutinas de ejercicio físico que son muy apreciadas por empresas del sector deportivo.
  2. Por publicidad directa. Muy molesta para el usuario (pero si el servicio merece la pena, somos capaces de soportarla de forma cómoda siempre que no interfiera demasiado). La tarificación de los servicios de publicidad está en función del número de descargas que tenga la aplicación, su uso, tipo de cliente que la utiliza y el número de clics en los banners. El problema que existe al contratar este tipo de publicidad es que estos datos han de estar cuantificados (la aplicación o servicio ha de estar en activo) para poder hacer una estimación de los ingresos que se pueden obtener por esta vía.
  3. Por la posibilidad de compras dentro de la aplicación.

Esta modalidad es cada vez más utilizada. Existen varios tipo de “compras” dentro de las aplicaciones: consumible, no consumible, suscripciones no renovables o suscripciones de renovación automática.

  1. Consumibles: El usuario compra con dinero real a través de la plataforma una serie de privilegios para debloquear opciones o servicios que se encuentran bloquedos en la aplicación gratuita.
  2. No consumibles: El usuario paga por un servicio más personalizado (por ejemplo la supresión de publicidad).
  3. Suscripciones no renovables: Periodo de prueba y pago único por el uso indefinido de la aplicación o de esa versión.
  4. Suscripciones renovables: Se paga una tarifa por tiempo (mensual, trimestral, semestral o anual).

El problema en el que estamos es que muchas ideas de aplicaciones o servicios no se ejecutan porque no está claro qué modelo de negocio pueden tener o cómo van a comportarse en el mercado digital. Para hacer y mantener actualizada una aplicación o servicio se necesita invertir mucho tiempo y dinero. Por eso cada vez que descarguemos una aplicación tenemos que pensar cuantas personas y cuantos puestos de trabajo están por detrás de ellas.

 

Telemedicina en el NHS y posible aplicabilidad en España


Captura de pantalla 2018-02-08 a las 20.13.00En estas últimas semanas se han hecho eco numerosas revistas especializadas en salud y en tecnología de la aparición de servicios de telemedicina dirigidos a la atención primaria dentro del sistema sanitario público británico (NHS o Natinal Health Service).

El NHS siempre ha sido pionero en el uso de herramientas tecnológicas aplicadas a la salud. Es referencia su página sobre valoración y recomendación de aplicaciones para terminales móviles en temas de salud con un sistema muy bueno de valoración de las mismas. Además está haciendo grandes esfuerzos para que sus trabajadores usen herramientas tecnológicas.

Es cierto que el sistema público de asistencia sanitaria no puede ser equiparable al nuestro y que sus iniciativas no pueden ser extrapoladas directamente al nuestro.

Hasta el momento había pequeñas compañías que han implementado sistemas de asistencia médica utilizando plataformas de telemedicina (con todos los requisistos de seguridad y confidencialidad). Existen dos modalidades de servicio:

  1. Empresas privadas establecen equipos de médicos/enfermeras/fisioterapeutas/matronas para dar servicio sanitario a particulares.
  2. Empresas que ponen a disposición plataformas de este tipo para el uso privado por parte de profesionales autónomos.

Y dos modelos de negocio: pago por consulta o suscripción a una serie de servicios.

Una realidad en nuestro país es la plataforma BLUA de Sanitas donde esta aseguradora se adentra en servicios de telemedicina como ejemplo de la primera modalidad de servicios o plataformas como Doctor24 o Sanidoctor en la segunda modalidad.

En un sistema altamente presencial como es el sistema español donde hay una proximidad y cercanía muy grande del primer nivel asistencial no parece que estos modelos tengan una importante repercusión.

Esta nueva plataforma de telemedicina del NHS ofrece las siguientes posibilidades al ciudadano:

  1. Acceso 24/7/365.
  2. Posibilidad de receta electrónica.
  3. Compromiso de respuesta en menos de dos horas.
  4. Posibilidad de videoconferencia.
  5. Atendida por médicos/as de familia con al menos 10 años de experiencia profesional.

¿Qué pasaría si el sistema público pusiera a disposición de los usuarios algún servicio de este tipo?.

La verdad es que responder a esta pregunta es hacer un ejercicio de ficción interesante.

  1.  Demanda: Podríamos pensar que muchas de las demandas que atendemos de forma presencial y que no precisan un contacto directo entre el sanitario y el paciente podrían ser resultas de forma no presencial…. pero ¿de verdad la telemedicina disminuiría el número de consultas presenciales en un sistema gratuito o generaría una nueva forma de contacto de manera que al aumentar la oferta aumentaría la demanda?.
  2. Frecuentación: Los profesionales que atenderían los servicios de teleasistencia no tendrían porqué ser los profesionales que tienen una atención longitudinal con el paciente o la familia. Posiblemente esta asistencia puntual por un servicio telemático originase una nueva atención al médico o enfermera de familia para “contarnos” qué ha sucedido.
  3. Saturación: Otro problema sería que si el acceso fuera totalmente gruito y accesible (24 horas/7 días a la semana) y debido a la necesidad de inmediatez que nos genera la herramienta internet, se podría mal utilizar para solucionar dudas o problemas banales hasta saturar un sistema que tendría que estar sobredimensionado ante estas eventualidades. Otra posibilidad sería una alerta sanitaria (real o sentida) que sería capaz de colapsar el sistema
  4. Equidad: Otro inconveniente sería la inequidad que se podría originar ofreciendo nuevas vías de contacto a servicios de salud a ciudadanos que ya lo disponen por otras vías y negarlo a otros ciudadanos que, por cuestiones de ausencia conocimientos o herramientas de acceso, necesitan más contacto con el sistema sanitario y se le alejaría del mismo.
  5. Coste: Sobre el papel los servicios de telemedicina son más eficientes y abaratan costes. Pero  si el servicio es un añadido a lo existente en presencial y no se ponen límites (que no barreras) de acceso a los servicios supondría un gasto añadido que de por sí sería ineficiente originando un gasto inicial técnico elevado.

Por ello implementar un sistema de teleasistencia sin determinar objetivos claros y sin modificar (que no quiere decir limitar o poner barreras) de alguna manera la accesibilidad estaría, posiblemente, encaminado al fracaso.

Es una pena, porque con un uso responsable y racional del sistema sería muy ventajoso:

  1. Para el ciudadano:
    1. Forma de acceso cómoda, rápida y eficaz para resolución de problemas puntuales que no precisan presencia física.
    2. Cuando se necesite un acceso presencial al sistema se dispondrá de más tiempo de consulta para resolución de problemas reales sanitarios.
    3. Mayor satisfacción.
  2. Para el profesional:
    1. Desburocratización de la consulta con separación de problemas administrativos de clínicos.
    2. Mayor satisfacción.
  3. Para el sistema:
    1. Mayor eficiencia.

Pero para ello hay que modificar previamente la estructura de la atención primaria y de la asistencia en este nivel a través de herramientas y decisiones de gestores y políticos:

  1. Reformulación de los sistemas de ausencia laboral (bajas y justificantes) ya que existen otras fórmulas que no dependen de una enfermedad real o simulada.
  2. No realización de justificantes o informes que, además de estar al límite respecto a la vulneración de datos de alta privacidad y por lo tanto extremadamente sensibles, no parecen entrar dentro de las competencias profesionales de los médicos de familia. Muchos de ellos son solicitados por la propia administración pública (oposiciones, INEM, servicios sociales…).
  3. Sistema de prescripción. Aunque existen avances al respecto es aún muy mejorable como la existencia de una receta electrónica común en todas las autonomías del estado.
  4. Mejora de sistemas de coordinación y comunicación entre niveles asistenciales.
  5. Responsabilidad de otros niveles:
    1. Los/las médicos de familia no estamos para explicar a los ciudadanos decisiones tomadas en otros niveles asistenciales.
    2. Los/las médicos de familia no estamos para dar resultados de pruebas complementarias solicitadas en otros niveles asistenciales.
    3. Los/las médicos de familia no estamos para generar nuevas interconsultas de procesos crónicos para que cuentes como “primeras visitas” y así ser cómplices de sistemas de maquillado de listas de espera.

Hasta que no exista una modificación estructural que conlleva decisiones a nivel gestor y político no se podrá implementar un sistema real y con posibilidad de éxito de telemedicina. Es decir, desgraciadamente, nuestros gestores y nuestros políticos están entorpeciendo la aplicación de sistemas que técnicamente podrían ser implementados y que mejorarían la salud de los ciudadanos.

 

Calidad de productos sanitarios en un mundo a alta velocidad


La tecnificación de la salud y de los dispositivos sanitarios ya sea para el diagnóstico, seguimiento o tratamiento de enfermedades o procesos sigue una curva exponencial. Las organizaciones sanitarias están adecuando los protocolos de aprobación de estos dispositivos para adecuarse a la salida de los mismos al mercado ¿serán capaces de estar a la altura de este ritmo frenético?, ¿la velocidad de aparición de herramientas superará a la velocidad en que éstas se aprueben para su uso?, ¿se deteriorarán los estándares de calidad?.

Los viejóvenes aún estamos en activo y, como somos muy inquietos, intentamos estar lo más actualizados posible. En mis épocas de estudiante y residente había muy poca tecnificación asociada  a los procesos de diagnóstico y tratamiento de procesos y enfermedades. Tensiómetros, glucómetros, electrocardiógrafos o ecógrafos desde un punto de vista general; y especialidades más tecnificadas como el diagnóstico por imagen (aparatos de tomografía o resonancia nuclear magnética) y especialidades médicas y quirúrgicas con instrumentos mucho más específicos como la oftalmología, la cardiología, otorrinolaringología, anestesia y cuidados intensivos.

Para los pacientes la cantidad de aparatos relacionados con su salud era también muy limitada con los primeros tensiómetros digitales domésticos, glucómetros y poco más.

El contacto de los sanitarios con herramientas altamente tecnificadas era minoritario, específico de servicios hospitalarios muy concretos y la velocidad de aparición de nuevas herramientas mucho más lenta.

Con el desarrollo de sistemas de comunicación aplicados a aparatos con señales digitales se desarrolla una inicial “telemedicina” con la posibilidad de acceso remoto a datos de salud. Se desarrollan los primeros sistemas que permiten comunicar al paciente en su domicilio con su médico, comunicaciones entre niveles asistenciales o monitorización a domicilio. Cada vez se desarrollan sistemas de comunicación más seguros, sensores más fiables y la cultura sanitaria se va acomodando a estas nuevas herramientas.

En la actualidad la velocidad de aparición de nuevos instrumentos sanitarios es más rápida debida a numerosas causas:

  1. Cada vez dependen menos del hardware (máquina) y más del sofware (programación) por lo que la innovación es más sencilla, barata y rápida.
  2. La inteligencia artificial y el aprendizaje automático genera sistemas autoprogramables y en mejora continuada.
  3. El abaratamiento de la producción hace posible que aparezcan cada vez más sistemas de alta tecnología de uso doméstico.

La velocidad de aparición de nuevas herramientas (apps para sistemas móviles, wearables, herramientas robóticas, impresiones en 3D, relaciones de variables a través de bigdata) es cada vez más rápida.

Medical_Devices_Through_Life

Todos los productos sanitarios están sometidos a una estrictas normas de regulación para su producción y comercialización tanto en la Unión Europea como en Estados Unidos por lo que cada nuevo sistema, aparato de medida, herramienta diagnóstica o de tratamiento, ha de ser aprobada por la FDA americana o la EMEA europea que son la agencias encargadas.

Hace pocos meses llegó a nuestro correo electrónico la reseña de un interesante artículo “Medicine Is Going Digital. The FDA Is Racing to Catch Up” en el que se nos plantea el problema de tiempo y recursos necesarios para la aprobación de productos sanitarios que se generan cada vez a mayor velocidad.

Plantea la posibilidad de que exista una “doble velocidad” de aprobación de comercialización de estos productos, más exigente para empresas “menos confiables” y más sencillo para “empresas confiables”. De esta manera las agencias reguladoras actuarían como servicios de seguridad que son más exigentes (y tienen más control) con personas (empresas) conocidas que con otras que lo sean menos y que aún no se han ganado su confianza.

De esta manera herramientas de grandes empresas que ya tienen productos aprobados por la FDA tendrían una regulación más laxa y empresas que están iniciando su andadura tendrían unas normas más estrictas para lograr la aprobación (comercialización) de su producto.

Se nos plantean varias dudas a este respecto desde el punto de vista de la innovación industrial:

  1. Se puede penalizar la innovación. Una idea generada por una empresa poco conocida y que inicia su andadura a partir de la misma saldría perjudicada frente a una idea peor de otra empresa conocida.
  2. El tiempo desde la generación de la idea en el seno de una gran empresa hasta la comercialización de un producto sería mucho menosr en empresas conocidas que en desconocidas. Todos sabemos que estar el primero en el mercado supone una ventaja, por lo que se beneficiaría a empresas establecidas en el mercado frente a nuevas empresas con el riesgo que el número de empresas sea mucho menor.
  3. Posiblemente, para muchos innovadores, sea más rentable vender la idea que iniciar la aventura de generar un producto.

Pero también se nos generan dudas respecto a la calidad del producto fiinal para el consumidor.

  1. Si una empresa sabe que sus estándares van a ser más laxos, ¿no se corre el riesgo de que los requisitos internos de calidad sean también más laxos?.
  2. En un momento donde estar el primero en el mercado ofrece una ventaja comercial enorme, ¿no primará este hecho frente a la calidad final del producto?.
  3. ¿Llegaremos a tener productos de baja calidad en el mercado con una garantía de calidad de estas agencias poniendo en riesgo la seguridad del paciente?.

Es cierto que algo hay que hacer algo, pero posiblemente, esta doble vía no esté exenta de peligros importantes donde los ciudadanos podemos ser quienes tengamos que asumir riesgos que pueden afectar a nuestra salud.