Consultas virtuales en el NHS


Uno de los mejores blogs que uno puede leer es el de saludconcosas.blogspot.com, de Miguel Ángel Mañez, sin duda uno de los personajes más influyentes en el mundo de la eSalud. Recomendamos leer este blog porque, además de lo bien que escribe, es una mina inagotable de noticias y temas interesantes y de actualidad. Y esta semana ha escrito sobre un tema bastante escabroso, pero necesario de ser comentado: las consultas virtuales.

El National Health Service ha lanzado una app para realizar consultas virtuales con un Médico de Atención Primaria: GP at hand. En su post se analizan las ventajas y desventajas de este nuevo servicio del NHS y de su implantación polémica, ya que esta app está dirigida a solucionar los problemas más leves, dejando a pacientes crónicos y complejos de lado.

Precisamente éste es el principal problema que tienen estas apps de consulta virtual: no conocen al paciente. En España existen algunas aseguradoras privadas que han lanzado un servicio similar pero con un éxito bastante discutido. ¿Es porque la idea sea mala o porque no se tiene en cuenta el tipo de paciente que demanda en Atención Primaria?

Nuestro paciente prototipo es el de una persona con una media de edad de 70 años, con escasa formación en educación tecnológica, y con múltiples patologías, algunas con buen control, otras con mal o nulo control.

Es cierto que la educación tecnológica se va a ir eliminando en los próximos años, pero las patologías crónicas no. Sabiendo esto, ¿por qué no desarrollamos apps dirigidas a estos pacientes? Comparto una de las quejas de los Médicos de Familia británicos: todos los pacientes deben tener derecho a los mismos servicios. Es injusto que unos pacientes puedan beneficiarse de este servicio de consulta virtual y otros, probablemente los que más lo necesiten, no puedan acceder a él.

Hemos de diseñar aplicaciones dirigidas a todos los tipos de pacientes que vemos en nuestra consulta: agudos, crónicos, complejos, simples… porque el acto médico debe ser igual para todos.

¿Nuevas? formas de comunicación médico-p


¿Nuevas? formas de comunicación médico-paciente para la salud del siglo XX. Aprendamos a comunicar en #salud #esalud http://dravila.es/nuevas-formas-de-comunicacion-medico-paciente-para-la-salud-del-siglo-xxi-nefrotalks-amgen

Geolocalización: privacidad o salvación


Hace poco Whatsapp introducía una nueva actualización en su software y era el poder dar la localización en directo de los usuarios. Esta nueva aplicación de Whatsapp se activa únicamente si el usuario que quiere darse por localizado la activa, manteniéndose así la “privacidad” del mismo.

La geolocalización, el estar localizados permanentemente, es una aplicación de los nuevos dispositivos que lleva tiempo funcionando, pero siempre con mucha polémica, sobre todo en el ámbito de la privacidad. ¿Por qué mi iPhone debe saber dónde me encuentro de forma continua? Es cierto que gracias a este seguimiento permanente, mi teléfono me sugiere que abra apps o me permite ir de un lado a otro. Pero el problema es la cantidad de datos que se generan de acuerdo a mi seguimiento. ¿Quién los ve? ¿Las personas que los ven me conocen? ¿Y qué pueden hacer con ellos?

La geolocalización continua tiene múltiples aplicaciones, y no todas tienen por qué ser perjudiciales. El que tu teléfono sepa exactamente dónde estás no solo sirve para sugerirte a qué restaurantes puedes ir o cómo ir a un lugar al que no sabes llegar. Sirve también, y es la principal aplicación sanitaria, para eso mismo, para localizarte. Si sufres un accidente de tráfico o te encuentras mal, simplemente para pedir ayuda tu teléfono mandará tu posición a la persona que puede ayudarte. En ciertas situaciones, como accidentes de coche en carreteras secundarias o accidentes de alpinismo, es decir, situaciones donde el acceso de los equipos de emergencia sea difícil, esta localización permanente es vital para poder encontrar a las personas que necesitan ayuda.

Otra de las aplicaciones de la geolocalización es el uso de apps de deportes. Mucha de las apps para medir la actividad física necesitan localizar tu posición para poder medir la distancia realizada, el tiempo… es decir, para hacer una valoración de tu rendimiento físico. ¡Y aquí pocas veces denegamos que la aplicación nos localice!

La privacidad es un tema en continuo debate en la ehealth. La generación de datos y el uso de sistemas que permitan el análisis de éstos hacen que nos sintamos expuestos. Pero no todo son inconvenientes en este aspecto. La geolocalización puede servir para ver nuestro rendimiento deportivo y, quien sabe, puede que algún día nos salve la vida.

 

Dime cuántos años tienes y te diré que red social usas…


Como todo en esta vida, todo tiene una segmentación; y las redes sociales no se libran de este análisis.

Aunque las consideradas redes sociales “reinas” sean Instagram, Twitter, Facebook y Linkedin, existen muchas más, como Whatsapp, considerada por muy pocos como red social propia; u otras como Google+, Snapchat, Tinder, Youtube, Spotify… Es curioso el caso de algunas, como comentábamos anteriormente, con Whatsapp o con Youtube y Spotify: las usamos aunque no las consideramos como redes sociales propiamente dichas.

Además del tipo de mensaje que queramos transmitir a través de las redes sociales, el uso de éstas depende también y mucho de la edad del usuario, siendo la reina de todas Whatsapp, independientemente del sector de edad. Según el estudio anual de redes sociales 2017 elaborado por IAB la red social más empleada por los más jóvenes es, excluyendo a Whatsapp, Instagram. El que sea una red social muy gráfica y la aparición de los Instagram Stories la hacen reina en este segmento de edad.

Los usuarios entre 18 y 30 años se decantan por Facebook y por Twitter, ya sea porque estas redes son capaces de poder alternar información seria con experiencias personales de otros usuarios, permitiendo una conectividad y relaciones con otros usuarios importante. Los adultos entre 30 y 55 utilizan también estas dos redes sociales, pero emerge también Linkedin, ya que es la red social relacionada con el mundo laboral por antonomasia.

Para sorpresa de muchos la tercera edad también tiene un hueco en las redes sociales, con más de 40 millones de usuarios en activo según la página iProfesional. Las redes más utilizadas por estos usuarios son similares a las de generaciones próximas, es decir, Facebook, Twitter y Linkedin.

¿Cuál es la aplicación de esta segmentación? ¿Que nos importa a nosotros como profesionales sanitarios que un chico de 17 años prefiera Instagram antes que Twitter o que una mujer de 33 años utilice con más frecuencia Facebook que Google+? Importa por el mensaje. Nosotros, es decir los profesionales sanitarios, “vendemos” información, científica, real y testada, pero vendemos al final y al cabo información; y esta información que nosotros damos a la comunidad esta también segmentada. Al chico de 17 años le interesaran unos temas de salud distintos a los de la mujer de 33.

La elección de la red social elegida para compartir y divulgar información debe responder a muchos criterios, siendo uno de los más importantes cómo es el usuario que utiliza estos canales. Nosotros podemos emitir una información, un contenido muy bueno, bien estructurado y de gran valor: pero si no hay nadie al otro lado para escucharnos…

Twitter y los 280


Twitter, dicen, está en crisis; y la verdad es que esta afirmación no es del todo falsa para nuestra desgracia. Twitter supuso, como Facebook y otras redes sociales, un antes y un después en la concepción de compartir información y experiencias. Twitter ha sido, y es, la red social por antonomasia para estar informado, para compartir información que nos puede ser útil, para expresar opiniones… no es la red social para decir dónde estamos o qué es lo que comemos; para eso ya están Instagram y Facebook.

Pero Twitter está en crisis. Es, de hecho, la única red social que no ha producido beneficios económicos. Pero la crisis de Twitter no es sólo una cuestión monetaria, sino de su contenido y uso. Los haters abundan por todas partes; las malas contestaciones, las palabras desagradables, el compartir información no fidedigna… esto es lo que está realmente haciendo daño a esta red social.

Los de arriba, los que controlan la red, no son ajenos a esto. ¿Y qué es lo que se hace cuando algo no funciona? Se cambia. Y Twitter ha añadido una función que, o puede salir bien, o puede ser un desastre. Y es que si con 140 caracteres nos quedábamos cortos, ahora tenemos hasta 280 caracteres para expresar lo que queremos. Esta función, en pruebas todavía, sólo esta disponible para ciertos usuarios, aunque con este pequeño tutorial de nuestros amigos de Xataka podéis utilizar esta nueva extensión de caracteres.

Desde la compañía justifican este cambio porque en algunos países (como el nuestro y los de habla inglesa) 140 caracteres no son suficientes. En cambio, en los países asiáticos este cambio no tiene mucho sentido ya que de media suelen utilizar 30 caracteres.

A este cambio se le añade un pero; un pero que la propia compañía introduce y me parece de lo más acertado: que se siga manteniendo el dialogo fluido y constante con 280 caracteres igual que con 140. Y es que éste puede ser el mayor problema que puede encontrarse Twitter. En internet el usuario es muy perezoso y solo leerá textos extensos si le llama la atención o le interesa el tema. Lo bueno de Twitter es eso, la brevedad; la capacidad de tener un dialogo rápido y conciso con otros usuarios, sin ser rebuscado y sin perdernos en un océano de palabras.

Twitter, como todas las redes sociales, cambian. Y este cambio a la compañía del pajarito, o le puede salir bien y ser una forma de reinventarse; o puede destruir la esencia de esta red social que nos tiene a todos enamorados.

 

“Watson for Oncology”, del Big Data y la IA a la terapeútica.


watson

Hace una semana os traíamos un resumen sobre la Jornada de Health 2.0 que tuvo lugar en el Flagship Store de Telefónica.

Esa misma jornada se desarrolló de forma similar en Barcelona. De esta última si queréis acceder a las ponencias podéis hacerlo aquí. En el canal de youtube de Health 2.0 España están la mayoría de los meetups que se organizan en materia de “salud 2.02.

Hoy haremos un poco más de hincapié en la plataforma computacional Watson en una de sus primeras aplicaciones, el uso de Oncología.

El Jupiter Medical Center, un centro médico regional de Florida ha estado  usando la plataforma computacional cognitiva IBM Watson para Oncología, siendo de esta manera el primer hospital que ha hecho uso de esta tecnología. 

El objetivo primordial de su uso , era suponer una ayuda a los médicos en el proceso terapeútico de sus pacientes basado en la evidencia existente en la literatura en cuestiones de oncología.

Watson en su aplicación en Oncología, pretender ser de ayuda para aumentar la eficiencia de los oncólogos al clasificar y calificar la documentación médica y resumir rápidamente los registros de los pacientes.

Watson para Oncología se basa en los datos e información de más de 300 revistas médicas, más de 200 libros de texto y cerca de 15 millones de páginas de texto para proporcionar recomendaciones sobre diferentes opciones de tratamiento. Además, clasifica las recomendaciones basadas en evidencia, vinculándolas a los estudios revisados y las guías clínicas. Por tanto , se trata de un sistema de computación cognitiva que utiliza el procesamiento del lenguaje natural para asimilar datos estructurados y no estructurados sobre los pacientes. Esta tecnología proporciona a los profesionales médicos distintas opciones de tratamiento para su consideración. Estas recomendaciones proceden de normas, documentación sanitaria y experiencia adquirida de otros casos con pacientes

IBM y el Memorial Sloan Kettering  Cancer Center de Nueva York están en pleno proceso de aceleración del entrenamiento del sistema Watson para Oncología, estando  disponible para ayudar a los clínicos en el desarrollo de planes de tratamiento para cánceres de mama, pulmón, colorrectal, cervical, ovárico y gástrico.

Diferentes estudios a lo largo de estos años de andadura de Watson han  demostrado que puede contribuir en la toma de decisiones sobre tratamientos y avances en investigación.  Varios ejemplos al respecto:

  • Un estudio de 2016 señaló que Watson for Oncology coincidió con las recomendaciones de la comisión multidisciplinar de tumores de Manipal en un 90% de casos de cáncer de mama.
  • En el Victoria Comprehensive Cancer Centre (Australia), un informe realizado en ASCO 2016 analizó las capacidades de procesamiento del lenguaje natural de Watson.
  • En ASCO 2015, un estudio examinó las recomendaciones de Watson for Oncology basadas en el histórico de casos de pacientes del MSK.
  • Una investigación en ASCO 2014 demostró que Watson for Oncology alcanzó una compatibilidad del 100% con los datos del MSK.
  • Un estudio de 2014 de Baylor College of Medicine indicó que Watson for Drug Discovery (Watson para el descubrimiento de medicamentos) contribuyó a identificar seis nuevas proteínas para ayudar a tratar el cáncer p53 en cuestión de semanas.
  • En 2015, un informe reveló que Watson for Genomics permitía a los profesionales médicos analizar la secuenciación completa del genoma y disponer de información práctica en minutos.

Aún queda mucho camino por recorrer, pero seguro que la aplicabilidad de esta herramienta en otros sectores de las profesiones sanitarias no ha hecho más que empezar.

En el siguiente enlace podéis acceder a una interesante entrevista publicada recientemente en el XLSemanal a Josep Baselga, Director del Sloan Kettering Cancer Center, en la que él mismo habla del uso del Big Data en Oncología.

Y para terminar un vídeo en el que probablemente os quede más claro en qué consiste esto de “Watson for Oncology”

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Health 2.0 Madrid: conociendo a Watson, de IBM


El pasado día 26 de septiembre tuvo lugar una nueva edición del #Health20Mad en el Flagship Store de Telefónica, sede habitual de las ultimas ediciones de este evento. Esta vez iba a ser diferente, ya que este evento suele presentar varios proyectos, pero el de ayer era un monográfico sobre Watson, la inteligencia artificial desarrollada por IBM para la salud.

IBM lleva años desarrollando este nuevo sistema de inteligencia artificial centrada en la salud con múltiples aplicaciones: telemedicina, predicción de eventos futuros, base de datos en el cloud para el desarrollo de programas de entrenamiento para profesionales, habitaciones inteligentes…

Dos de las aplicaciones fundamentales de Watson son la de formación a profesionales y futuros profesionales y la predicción de eventos futuros. Uno de los programas donde se utiliza esta nueva Inteligencia Artificial es la Consulta Clínica Virtualizada 10, mediante la cuál podemos interactuar con un “paciente virtual” para entrenar casos clínicos. Estos casos son reales y no sólo ofrece al profesional opciones para elegir; por ejemplo, si nos llega un paciente con lesiones en la piel, nosotros debemos averiguar el diagnostico y proponer el tratamiento preguntando directamente al “paciente virtual”, que responde en un lenguaje muy humano. Esto se consigue gracias a la gran base de datos que posee IBM y que Watson utiliza.

Mi pregunta es la siguiente: ¿puede ser este sistema un sustituto de los exámenes que superamos en la carrera o del MIR? La formación universitaria nos da una gran formación médica, pero a la hora de tratar a pacientes reales en nuestros primeros días de ámbito laboral se queda muy corta. Puede ser que este programa de entrenamiento reduzca este abismo entre la formación universitaria y el mundo laboral.

Llegó el turno de preguntas y la mayoría se resumían en la siguiente cuestión: “¿Es posible aplicar este sistema en nuestro sistema sanitario de salud?” La mayoría de los ponentes se mostraron optimistas, ya que el mundo hospitalario va siendo cada vez menos conservador y empiezan a aflorar proyectos que unen nuevas tecnologías con salud. Hablaron mucho de lo arcaico que es el mundo hospitalario y lo difícil que es cambiarlo. Mi cara debía de estar desencaja puesto que, en el habitual networking que suele haber después de estos eventos, uno de los ponentes se me acerco y me preguntó si algo iba mal. Le pregunté que en vez de centrarse en el mundo hospitalario por qué no se centraban en la Atención Primaria. No supo responderme.

Watson ofrece millones de nuevas oportunidades, no sólo de entrenamiento para profesionales y futuros profesionales, sino que es una gran base de datos segura que permite analizarlos y aprovecharlos para nuestros pacientes. Pero mientras no cambie la mentalidad de que sólo la sanidad se encuentra en los hospitales, seguiremos perdiendo oportunidades. La salud se encuentra en las personas, y donde mayor atención sanitaria se requieres es precisamente en el mundo extrahospitalario, en el mundo de la Atención Primaria